lunes, 28 de mayo de 2012

En La Venta del Túnel

El domingo pasado, no éste de ayer, sino el domingo anterior, fuimos a celebrar el cumpleaños de mi abuela Pepi. Fuimos a una Venta, la Venta del Túnel, que está en los montes de Málaga. Ya habíamos estado allí un par de veces antes pero no me acordaba del sitio hasta que estuve allí.

A la Venta fuimos nosotros cuatro, más mi tita Ana y Paco con Natalia, más mis padrinos, mi tío-abuelo Antonio acompañado de su Pepi y mis abuelos Miguel y Pepi, claro. Lo pasamos muy bien comiendo todos juntos. Lo peor, sin duda, fue la lluvia, pues mientras estábamos de camino cayó un chaparrón inesperado de aúpa. Parecía que íbamos a tener un día perfecto pero de pronto nos cayó una encima que vaya. Menos mal que el abuelo estaba esperándonos en la puerta con un paraguas y que papá paró el coche en doble fila un momento para que nos bajásemos rápidamente, que si no, nos ponemos chorreando.

Una vez dentro de la Venta todo fue diversión. Natalia y yo nos sentamos juntas y Miguel justo delante, junto a mi madre. ¡Nos hinchamos de calamares y croquetas! ¡Y de arroz, que estaba riquísimo! Después volvimos a casa, sin mucho tiempo para despedirnos porque justo al salir volvió a ponerse a llover y otra vez corre que te corre.

Al llegar a casa nos tocó descansar "tranquilitamente" viendo los dibujos, peinando a mis muñecas y cosas así. Y al acostarme le dije a mis padres que me lo había pasado superfantásticamente en el cumpleaños de la abuela, y que ya estoy deseando que llegue el próximo cumpleaños suyo.

jueves, 24 de mayo de 2012

El diente

El diente que tengo justo al lado de los otros dientes, dentro de la boca, en la parte de abajo, un poco por delante, se mueve. No mucho, pero cuando le doy con el dedo, o si mis padres están mirándome y veo que me van a regañar, entonces, en ese caso, lo toco con la lengua, y noto que un poco, no mucho, se mueve.

¡No es maravilloso! Estoy deseando que se me caiga. Parece extraño pero así es. Todas mis amigas ya han perdido algún diente, alguna más de dos y de tres. Otras, algo mayores, como es mi prima Natalia ya no se acuerdan de tantos que han mudado. Yo por ahora no he mudado ninguno, pero me temo que como dicen mis padres, con tiempo todo llega y según parece por fin voy a quedarme mellada. ¡Estoy ansiosa por mirarme en el espejo sin el diente!

Además cuando se te cae un diente hay que colocarlo junto a la cama, para que durante la noche llegue el Ratoncito Pérez, que debe ser primo de mi madre, que también es Pérez y para dejarme un pequeño regalito, las mayoría de las veces una monedita. ¡Qué nervios!

domingo, 20 de mayo de 2012

La abuela Pepi

El miércoles fue el cumpleaños de mi abuelita Pepi, por eso mi madre después de recogernos a mí del baile y a mi hermano Miguel del fútbol nos llevó a felicitarla. La verdad es que teníamos un regalito para ella y yo tenía mucha ilusión en entregárselo. ¡Cuánta ilusión tenía!

Una vez en su casa tomando la merienda y como coincidimos allí con mi prima Natalia lo pasamos genial. ¡Siempre es muy feliz encontrarme con mi prima Natalia! Siempre tengo un montón de cosas que contarle y ella tiene un montón más grande aún que contarme a mí.

También tengo ganas de visitar a mi otra prima, mi prima Celia que está pasando un mal rato porque el lunes, mientras jugaba, se cayó al suelo y se ha fracturado un huesito de la muñeca. ¡Pobrecita! ¡Qué triste me puse al enterarme! Estoy deseando verla y darle un beso y contarle que no pasa nada, que seguro que se va a recuperar muy pronto y que, casi sin darse cuenta, ya mismo estará otra vez jugando como a ella le gusta.

jueves, 17 de mayo de 2012

De visita en La Línea

Este fin de semana también ha vuelto a ser especial. El viernes por la noche mamá y yo fuimos a Rigodón, que es un restaurante donde nos juntamos muchos amigos. Miguel y papá se quedaron en casa porque estaban muy cansados, especialmente Miguel, que después de una semana llena de actividades llegó al viernes que arrastraba los pies. Verlo para creerlo. Además el sábado teníamos previsto una visita especial y era mejor ir descansados. Así que fuimos mamá y yo, y lo pasé genial porque estaba Blanca, que es mi prima segunda, con la que me gusta mucho jugar, y también vino Nacho, su hermano, con el que también me lo paso muy bien.

El sábado por la mañana fuimos a La Línea de la Concepción, donde fuimos a visitar a nuestros amigos Iara, Mari Carmen, Sergio y Celia, que es un bebé precioso que han tenido hace unos pocos meses nuestros amigos. Iara y yo nos hicimos rápidamente buenas amigas desde el principio. Primero porque tenemos la misma edad, tan sólo nos llevamos dos meses, y segundo porque nos llevamos superbien. ¡Es la única niña de mi edad que conozco más alta que yo! ¿Verdad que es fantástico? Fuimos a comer todos juntos a un Restaurante superamplio donde comimos muy bien y lo mejor fue después, que fuimos a un parque grandísimo donde lo pasamos a lo grande los tres juntos. ¡Ya estoy deseando volver!

Os he puesto una foto donde se nos ve a los tres: Iara, Sofía y Miguel en la plaza de la Iglesia de la Inmaculada, delante de la escultura de Las Tres Gracias.

sábado, 12 de mayo de 2012

El pistolero

El viernes ocurrió una cosa que no sé si es divertida o triste. Os cuento: Miguel estaba en su clase con sus amigos, entonces le entró ganas de hacer pipí, al igual que le ocurrió a otros dos amigos suyos. La cosa es que cuando estaban allí los tres para hacer pipí decidieron que podría ser divertido jugar a los pistoleros, ¿no sé si entendéis lo que quiero decir? Sí, se agarraron la pichilla y comenzaron a dispararse los unos a los otros. Luego, cuando la señorita Emi, su seño, se enteró, no se explicaba cómo podían tener las camisetas llenas de pipí y claro, como ya era casi la hora de salir, tuvieron que llamar a sus padres para que se los llevaran y les pusieran ropa nueva.

Más tarde cuando papá le preguntó a Miguelito por qué no se apartó, Miguelito le contestó que su amigo Roberto es superrapidísimo disparando. ¡Valiente elemento!

miércoles, 9 de mayo de 2012

Aprovechando los días

¿Sabéis qué? Mis padres me han apuntado a clases de baile. Yo llevaba bastante tiempo insistiéndoles, explicándoles que algunas de mis amigas están apuntadas a clases de baile y que me gustaría ir con ellas, pero mis padres me decían que yo ya tenía clases de inglés, y que inglés unos días y bailes los otros iba a resultar ser mucho ajetreo, para ellos y para mí, pero tras insistir mucho lo he conseguido y desde primeros de mes estoy asistiendo a clases de baile. Me encanta ponerme tacones y falda con mucho vuelo. ¿No es genial?

Además, mientras yo estoy en baile, a mi hermano Miguelito lo han apuntado a fútbol. ¡Jo, qué contento está! Al principio no creáis que le hacía mucha ilusión, decía que no quería ir, que prefería quedarse en casa jugando con los Gormitis, pero al volver de la primera clase, se le veía supercontento. Emocionado porque había metido muchos goles y porque había estado jugando con muchos amigos, algunos nuevos y otros conocidos. Ahora cuando le decimos que tiene fútbol se pone muy contento. ¡Bien por Miguelito!

Ya veis, cada día una nueva aventura.

Os ponemos una foto del segundo día después de salir de las clases. ¿Veis qué chulo está Miguelito con la equipación del Málaga? Hay que hacer clic en la foto para verla bien.

lunes, 7 de mayo de 2012

Vicky el Vikingo

La semana pasada, en una de esas tardes durante la semana que no tenemos tantas cosas que hacer, Miguel papá y yo nos sentamos en el salón de casa, corrimos las cortinas, apagamos las luces y vimos una película de niños, pero que no era de dibujos, pero sí muy divertida: Vicky el vikingo y el martillo de Thor.

Durante la película había algunas escenas en las que daba algo de miedo y tanto Miguel como yo nos apretábamos a papá para que nos protegiera. Miguel muchas veces repetía que se quería ir con mamá, pero mamá no estaba en casa.

En la película, durante un buen rato, había mucha nieve, y desde que este pasado invierno estuvimos en Sierra Nevada, pude imaginarme cuánto frío debería estar pasando Vicky entre tanta nieve.

También le expliqué a mi padre que Vicky cuando se toca la nariz no tiene grandes ideas, sino que cuando tiene grandes ideas se toca la nariz. ¡Que no es lo mismo! Porque cuando Vicky se esté tocando la nariz, por ejemplo, si tiene un pequeño moco, no está teniendo una idea genial, pero cuando está teniendo una gran idea, entonces, siempre, se toca la nariz. ¿Lo entendéis?

domingo, 6 de mayo de 2012

Descansando

El lunes en casa tuvimos puente, por lo que nos quedamos en cama hasta que ya no pudimos más, que era bastante. ¡Eran más de las diez de la mañana! Me desperté y fui hacia la cama de mis padres y allí los encontré a los dos, todavía tumbados, pero con las luces encendidas y leyendo. Dicen que para un día que nos levantábamos tarde, tenían que aprovechar.

Un minuto después se despertó Miguelito y ya venía pensando en luchar y en dar puñetazos y saltos y en cosas así. Decidimos ir a desayunar a la calle y fuimos a la churrería de Pepe, nuestro vecino. ¡Qué nos gusta a todos ir a desayunar allí!

Después del desayuno mi madre y Miguel volvieron a la casa mientras que papá y yo fuimos de compras al supermercado. ¡Me gusta ir al supermercado con papi! Siempre, tras portarme bien, consigo que me compre alguna cosilla. ¡Cuántas cosas compramos! Volvimos, aparcamos en el parking y al subir a casa comenzó a llover.

Luego pasamos toda la tarde en casa, viendo los dibujos, tirados en el sofá, dibujando y tirándonos peos. ¡Con el tirapeos, claro! ¡Qué divertido todo! ¡Un día verdaderamente descansado!

viernes, 4 de mayo de 2012

El tirapeos

Este fin de semana ha sido un poco más largo de lo normal. Por eso hemos tenido más tiempo para hacer más cosas. El único inconveniente ha sido la lluvia, que ha echado abajo algunos de nuestros planes.

El viernes vino a casa a visitarnos nuestra amiga Mª José, que nos trajo un regalo para cada uno de nosotros, quiero decir uno para Miguel y otro para mí. Era la primera vez que veía una cosa así: unos "tirapeos". Los tirapeos son muy divertidos porque a parte de imitar el ruido de los "peos", también tiene una pinta asquerosa que hace que nadie tenga ganas de acercarse a ellos. Miguel no hace otra cosa que estar todo el día luchando con los Gormitis y su tirapeos naranja. Mi tirapeos es de color verde.

Al día siguiente, el sábado, estábamos invitados a un bautizo de un niño, que es un primo segundo nuestro. Desde el sábado se llama Mariano, igual que su padre, pero en nuestra casa todos cuando hablamos de él, le llamamos Marianito. Lo pasamos genial en la celebración porque además de muchas personas, estuvieron Blanca, Nacho, Celia y algunos niños más. Después del bautizo vinieron a nuestra casa tita Cristina y tito David y pudimos enseñarles los "tirapeos". ¡Qué bien que lo pasamos!

El domingo teníamos una obra de teatro en el Teatro Echegaray, en Málaga, y hacia allí nos fuimos. La obra se llamaba Peneque, la canción del pirata y lo pasamos superbien en la obra. Tanto a Miguel como a mí nos encantó. ¡Siempre lo pasamos superbien en el teatro! Después del teatro, como estaba lloviendo, volvimos a Fuengirola para almorzar, y además porque mi padre tenía que venir a Fuengirola a dejarnos para después volver a Málaga para ver un partido muy importantísimo de fútbol.

Os pongo una foto de Miguel poniendo cara de bueno. ¡Hasta cuando pone cara de bueno se nota que es un bicho!

lunes, 30 de abril de 2012

Jasmine

Después de mi cumpleaños, de la fiesta y de la diversión, todas las cosas vuelven a la normalidad, por eso, el día de mi cumpleaños cuando todo pasó, con el pijama puesto, derrotada, me tumbé en la cama y me llevé a mi peluche de siempre, mi hipopótamo favorito. No sé por qué pero es así, no es el más bonito, pero es al que le tengo más cariño. Es mi guardián de la oscuridad.

Pero anoche, digo, por primera vez en mucho tiempo, tuve una acompañante nueva, mi nueva princesa Jasmine. Me la acababan de regalar y no pensaba separarme de ella. Es tan maravillosamente guapa. ¡Qué bien dormí junto a ambos!

Por la mañana les eché a un lado y mientras me vestía estuve echando un ojo a los libros que me habían regalado, y de camino al cole le iba contando a mi padre las ganas que tenía de volver a casa para así, esta tarde, poder leer mis nuevos cuentos. Miguel se pasó todo el camino diciendo que no quería ir al comedor, que estaba muy cansado. Y es que anoche terminó machacado, pero seguro que pronto todo volverá a la normalidad y se recargará de energía de nuevo.

martes, 24 de abril de 2012

¡Seis años!

Ayer fue mi cumpleaños. ¡Jo, cuántas cosas tengo por contar! Por ser mi cumpleaños nos despertamos algo más temprano y es que teníamos que llegar algo antes al cole para poder darle a mi señorita una tarta para poder tomarla con mis compañeros de clase. Mamá fue la que nos llevó al cole y también la que le dio la tarta a la señorita. Me pusieron una corona, que pude llevar todo el día en clase, porque para eso era mi sexto cumpleaños.

El día que alguien cumple años, mi señorita siempre hace que sea un día superespecial en clase. ¡Cantamos, bailamos y comemos tarta! ¿No es fantástico?

Al terminar no fuimos con casi siempre al comedor, sino que mi padre vino a recogernos y nos fuimos para nuestra casa, nos preparó la comida, y nos bañó, todo muy rápido para que nos diese tiempo de llegar a mi fiesta de cumpleaños los primeros. ¡Qué emocionante! Miguel se quedó dormido en el corto paseo desde la casa hasta el parque de bolas, pero en esta ocasión cuando despertó no lloró mucho porque estaba dentro de un parque de bolas.

Poco a poco fueron llegando todos los invitados, especialmente mi primos, mis abuelos, mis compañeros de cole, mis titos... no faltó nadie. ¡Fue una fiesta estupenda! Vino hasta Minnie, y además me trajo una tarta. ¡No me lo podía creer! Fue una fiesta de cumpleaños sensacional, estuve jugando hasta que ya no pude más. Entre dar besos, jugar, abrir regalos, jugar más, soplar la vela del seis, tirar de la piñata y todo lo demás, terminé el día destrozada, pero destrozada de felicidad. ¡Qué duro es cumplir años!

lunes, 23 de abril de 2012

Descansar y descansar

Este fin de semana ha sido algo extraño para mí. En principio tenía previsto un sábado superdivertido con un cumpleaños de un amigo mío en un parque de bolas, por lo que estaba muy contenta e ilusionada, sin embargo no me encontraba muy bien de ánimo porque había estado un poco con fiebre la noche anterior, y además antes había vomitado la comida. Pero entre mis ganas de ir y que me sentía algo mejor, fuimos.

Me equivocaba. Al poco rato de estar en el cumpleaños tras probar el primero de los bocados a un bocadillo, sentí que no estaba bien. No tenía ganas de saltar, ni de jugar, ni nada de eso, por lo que le pedí a mi madre que nos volviésemos a la casa. Me estaba entrando mucho sueño y también algo de frío. Así que mi madre, sin pensárselo, recogió las cosas, agarró a mi hermano de un brazo y nos llevó a casa. También vino con nosotros Oliver, un compañero mío del cole, que además de mi amigo es mi vecino, mientras que su padre y su hermanita se quedaron en nuestra casa viendo un partido de fútbol con papá.

Nada más llegar a casa me puse el pijama y me acosté. Estaba malísima, con dolor de barriguita y de garganta. Menos mal que mis padres me llevaron al médico por la mañana y ya tenían preparada la medicina que me tenía que tomar, que me vino superbien. Pasé toda la noche, desde la tarde, tumbadita en la cama descansando.

Mientras estaba en la cama vino mi primita Natalia, con mis titos Paco y Ana. ¡Qué sorpresa! ¡Pero que penita, porque yo no tenía ganas de levantarme! ¡Sólo quería descansar y descansar!

Desperté el domingo bastante mejorada. Sin nada de apetito pero mucho más animada. Tanto que les pedí a mis padres que nos llevaran al parque, y ellos, con tal de tenerme contenta, nos llevaron a mi hermano y a mí. Fuimos a almorzar al bar que hay allí, en el parque, pero no comí mucho, o más bien casi nada, porque aunque estaba mejor, no estaba todavía lo suficientemente bien. Vinieron con nosotros a almorzar los padrinos de Miguel, mis titos Cristina y David, y también vinieron, aunque sólo se quedaron a tomarse un rato pequeño, nuestro tito Paco y Natalia, porque tita Ana estaba en la playa. ¿No es increíble que vinieran? ¡Qué bien lo pasamos todo el rato con ellos! ¡Sí que fue una sorpresa que vinieran todos!