jueves, 23 de abril de 2015

Nueve

Todos los días son días importantes y todos tienen veinticuatro horas, y hay que despertarse y desayunar, almorzar, cenar y acostarse. También todos los días hay que bañarse y lavarse los dientes. Hay días que vas al cole y otros que estás de vacaciones, hay días que haces exámenes y otros que estudias, dias de lluvia y soleados, días con frío y viento y otros con el cielo despejado y calor, pero solo hay un día en el año en el que cumplimos años, y...¡ese día para mí es hoy!

Hoy es mi cumpleaños y aunque me he levantado temprano -un poco nerviosa lo confieso-, he ido al colegio y estoy segura que va a ser un día muy especial. 

Anoche mis padres me regalaron un libro. Todos los años me regalan un libro porque para eso hoy es el día del libro, y también un estuche triple de Cenicienta. Por si fuese poco esta mañana he llevado una caja de bombones al cole para darle uno a cada niño de la clase que lo quiera, porque en mi clase, aunque parezca raro, hay niños a los que no les gusta los bombones.

Mis padres me tienen preparada una sorpresa pero no sé gran cosa. Mañana os enteraréis.

jueves, 2 de abril de 2015

La primera comunión de Sofía

El domingo 22 de marzo de 2015 fue un día muy especial en mi vida y, bueno, también para toda mi familia, pues fue el día en el que celebré mi primera comunión. Llevábamos preparando este día desde hacía meses, pero especialmente fue más intenso en el último mes. Yo no lo sabía, pero una comunión tiene muchísimo que preparar. Muchas cosas distintas y en muchos sitios distintos.

Lo primero y principal ha sido mi formación religiosa, por eso he estado asistiendo a catequesis durante casi tres años, aunque sólo un día a la semana. He leído el catecismo y he rezado muchas noches antes de dormir. Ahora mi hermano Miguel está yendo también, pero él va otro día distinto del mío y en un grupo de niños de su edad.

Encontrar el vestido de comunión era también un detalle muy importante. Mis abuelos Pepa y Felipe quisieron regalármelo y mi madre, mi abuela Pepa y yo, con la poca ayuda de Miguelito, encontramos uno que nos encantó a todas. ¡Es precioso! También había que encontrar una chaqueta y una corbata para Miguel, y un vestido para mamá, porque papá se apañó con un traje y una corbata que tenía ya.

También fue importante encontrar un lugar para realizar la celebración, y durante algunas mañanas de los fines de semana los cuatro juntos fuimos a visitar distintos lugares para celebrar mi comunión. Finalmente nos decidimos por El Chaparral, y, una vez que ya se ha celebrado, quedamos encantados con la elección. También fuimos a un estudio de fotografía donde nos hicimos un reportaje con el que mamá está encantada.

Aparte de todo esto, preparamos además la lista de invitados, con la asignación de cada uno de ellos en su mesa, la tarta de la comunión, así como una estupenda mesa de chucherías, que mi madre preparó y donde echaron una mano mis titas Cristina, Rosi y Mª José y también mi abuela Pepa, también preparamos unas estampas con mi foto para entregarlas a los invitados como recordatorio de un día tan especial. El restaurante también se encargó de buscar una animadora para los peques. Y la peluquera que hay justo al lado de casa abrió un domingo a las ocho de la mañana para peinarme a mamá y a mí. Y, una vez pasado todo, creo que todo salió estupendo, todo excepto lo que no podíamos controlar: el tiempo. Pero no importó y lo pasamos genial igualmente.