martes, 29 de septiembre de 2009

Miguel

Hoy es el santo de mi hermanito Miguel, como también lo es de mi abuelito y de mi padrino. Como veis los hombres más importantes de mi vida se llaman Miguel, bueno todos menos mi padre y mi otro abuelito. Mi hermanito Miguel está siempre sonriente y es en muchas cosas lo más divertido que hay en casa.

Por las noches es el momento en el que se porta peor, pues cuando yo me tumbo en la cama para tomarme el biberón, enterito, y seguidamente intento dormir ocurre que la mayoría de las veces está Miguel de pie en su cuna llamando a mamá o a papá. Grita tan fuerte que no me deja dormir. Esto ocurre casi todas las noches. Al final yo me duermo y Miguel sigue llamando a mis padres, hasta que poco a poco se cansa y se duerme. Esto, repito, es todos los días, excepto en alguna rara ocasión en la que se duerme mientras se toma el biberón.

Aquí os coloco una foto de mi tontorrón y yo.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Primeros pasos

Miguel está empezando a decir cosas, cada vez alguna cosita más. Ya sabe pedir agua pero también dice adiós y hola y está aprendiendo a decir uno cuando le preguntas cuántos años tiene. Lo dice levantando el dedito y es muy gracioso. Lo que pasa es que cuando se distrae no hay manera de que conteste ni nada, y Miguel se distrae mucho.

Por otro lado come cada vez mejor, casi cualquier cosa que le des se la come, menos los yogures, que no le hacen mucha gracia. Suele escupirlos casi siempre. Los biberones se los toma pero no tan bien como yo lo hacía. Se los toma pero muy poco a poco primero la mitad y luego, a la media hora, la otra mitad, porque parece que se cansa. Es un poquito vago. Sin embargo es ponerse en el suelo y no para, va gateando de la cocina al salón, del salón al baño y seguidamente otra vez al salón y directo al cuarto de mis padres luego al cuarto del ordenador y todo el rato así. No para. Y ya no sólo gatea, sino que está aprendiendo a dar pequeños pasos, en tramos pequeños, son sus primeros pasos. Es muy divertido verle.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Green

El jueves pasado fue mi primer día completo en el colegio. Entré a las 9 de la mañana y estuve en las clases hasta las dos de la tarde, todo el rato seguido, aunque a media mañana me tomé un zumo de melocotón y medio sandwich de pavo y mantequilla que mi madre me había preparado para tomarme en mi colegio. Lo llevé en mi maletita. Jo, qué contenta iba yo hacia el cole con mi maletita. No me costó nada despertarme temprano para ir al cole y me lo pasé verdaderamente en grande cuando salimos al recreo. No sabía yo que el colegio era tan divertido.

Tenemos en cada aula -la mía es de color verde- un montón de juguetes y nos lo pasamos en grande aprendiendo. Después de las dos muchos niños nos vamos al comedor, donde todos comemos la comida que haya. Nunca sabes lo que puede pasar. Algunas veces te gusta y otras no pero le prometí a mis padres que me la comería de todas formas. Cuando salimos del comedor las maestra nos pone con un bolígrafo en la mano si hemos comido mal, regular, bien o muy bien. En mi mano ponía MB. Mis padres estaban muy contentos.

Por la tarde fui a mi segunda clase en inglés. Mi profesora de inglés no habla nada de nada en español y sólo habla en inglés. Le dice a mi madre que aprendo rápido y que hago amigos fácilmente. Mamá está muy contenta y papá también.

En tan sólo dos días ya sé decir varios colores en inglés como pink, blue, red y el color de mi clase: green.

martes, 22 de septiembre de 2009

Mi santo

El viernes al despertarme mis padres me dieron la noticia de que era mi santo, y que por lo tanto era un día realmente especial. Lo primero que hicimos después de tomarme el biberón, claro está, fue vestirme muy guapa para irme a casa de los abuelos Pepi y Miguel. Mis padres, a pesar de ser mis santo tenían que ir a trabajar y yo también tenía que ir a mi colegio nuevo.

Al cole me llevó mi abuelo Miguel. El colegio es muy divertido y cada día hacermos nuevas actividades muy entretenidas. Después del comedor nos dejan correr por el patio. Mis padres dicen que correr por el patio me va a venir muy bien para bajar la barriga, pero yo no sé muy bien a qué se refieren.

Mientras yo estoy en el colegio Miguel se queda con Miki, que es la vecina que cuida de él. Miguel está encantado y parece que los dos se llevan muy pero que muy bien.

Al colegio vinieron a recogerme mis padres junto con Miguel, pero seguidamente al chiquitín de la familia lo dejamos en casa de los abuelos Pepi y Miguel.

Una vez que dejamos a Miguel en casa de los abuelos nos fuimos al cine. Sí al cine de verdad. Mi primera vez. Fuimos a ver una película que se llama Up, en la que el abuelo es el héroe. Me gustó mucho la película, como también me gustaron las palomitas. Umm, un paquete para mí sola.

Fuimos a una sala donde había muchas butacas y la pantalla era grandísima. En la sala sólo estábamos mis padres y yo. Nadie más vino. Los tres solitos. Miguel no podía venir porque es tan chico que le da miedo la oscuridad, pero a mí me encantó, aunque al final ya tenía ganas de salir.

Junto a la puerta del cine hay un parque de bolas, de dos plantas, muy chulo, en el que pasé un buen rato mientras mis padres se tomaron un café y yo, cuando no estaba en el parque me tomé un donut de chocolate y un zumo de melocotón.

Volvimos a por Miguel, nos bañamos rápido y nos fuimos a celebrar el cumpleaños de tita María José y el de mamá a Rigodón. Vino mucha gente, pero los que a mí me gustaron más que viniesen fueron: Nacho, Blanca, Marta y Luigi. Nos lo pasamos en grande y también recibí regalos. ¡Qué suerte tengo!

jueves, 17 de septiembre de 2009

En el cole

Ya he empezado el cole. Un cole nuevo, muy grande al que voy todos los días. Al principio sólo voy unas pocas horas, pero después terminaré pasando todas las mañanas allí, aprendiendo y pasándomelo lo mejor posible.

Yo tengo la suerte de hacer amigas fácilmente y el primer día, justo en la cola de entrada ya hice una amiga. Se llama Marta y es muy simpática. Entramos cojidas de la mano, sonrientes a nuestra nueva clase. Una clase verde, muy grande y espaciosa.

Mi nueva señorita se llama Toñi y es muy divertida, tiene siempre pensadas unas actividades estupendas que realizar.

El primer día ha sido muy emocionante y en mi misma clase está mi vecino Oliver, una amiguita que se llama Noa Lee, mi nueva amiga Marta y otra que se llama Cristina, como mi tita, pero aún es pronto, ya os seguiré contando mis aventuras en el cole.

Os cuelgo una foto con mi cara de felicidad antes de entrar en el cole nuevo.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El secreto

El lunes pasado fue el cumpleaños de mi mamá, por eso, el domingo por la noche, justo antes de que el reloj diera las doce en punto de la noche, gritamos desde nuestro cuarto la cuenta atrás, sin comprender nada de lo que estaba pasando. Mamá se llevó una gran sorpresa.

Cuanto terminamos la cuenta atrás le di los regalos que tenía escondidos yo debajo de la sábana. Papi los había escondido ahí poco antes de que llegara el momento y yo estaba vigilándolos. Mamá se puso muy contenta y dijo que nosotros éramos el mejor regalo.

Los regalos fuimos a comprarlos papá y yo el sábado por la tarde. Los compramos en El Corte Inglés: el nuevo libro de Ángela Becerra, unas pesas de colores para que se ponga en forma y un perfume para que después huela bien.

Lo mejor de todo es que papá, que fue muy persuasivo, me hizo prometer que no se lo contara a mamá, y eso hice. Nada de contárselo a mamá. Resultó muy divertido que papá y yo tuvieramos un secreto juntos. Ssshhh.

martes, 15 de septiembre de 2009

En el ordenador

Si veo a mi padre sentado en el cuarto del ordenador, delante de la pantalla, sólo se me ocurre pedirle que me ponga un vídeo en el que aparecen..., mejor es ver este vídeo:



¡¡A que es divertido!!

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El puzle

Tengo en casa un puzle de 36 piezas que me trajeron de regalo mis titos Cristina y David de su viaje por Francia. Es un puzle de una princesa en su castillo y es muy bonito. A mí por lo menos me encanta. La caja tiene una forma distinta a la normal, muy original, y últimamente es mi juguete favorito. Tengo mucho cuidado con él y tengo como norma importante no dejarlo al alcance de mi hermano, porque Miguel no tiene ningún cuidado. Lo coge todo y se lo mete en la boca y no me gusta nada que babosee mi puzle. Miguel está loco por verme jugar con el puzle, entonces viene corriendo, o mejor dicho gateando a quitarme las piezas.

Ya casi he conseguido hacerlo sola, sólo tuve una pequeña ayuda de mi padre, al que es dificilísimo sacarle un poco de ayuda. Ayer me enteré que los puzles se llaman también rompecabezas y que por eso me tengo que romper la cabeza para coseguir completarlo yo sola.

domingo, 6 de septiembre de 2009

La pelota

Ayer tarde estábamos en el salón mi padre, mi hermano y yo. Mi padre estaba sentado leyendo y yo estaba encargada de cuidar de mi hermano Miguel, al mismo tiempo que miraba los dibujos de la tele. Como me distraía mirando los dibujos mi padre me llamaba la atención, sobre todo porque Miguel va detrás de una pelota que tiene. La coge y la lanza y luego gatea detrás de ella. Yo estaba encargada de que no se fuese muy lejos. Pero Miguel, no entiende, él corre gateando detrás de la pelota dondequiera que la pelota vaya.

Entonces mi padre me decía una y otra vez que fuese yo por la pelota, que se iba muy lejos y no queríamos que Miguel se fuese tan lejos. A mi padre no le importa, pero yo quería tenerlo cerca para poder ver los dibujos. Así que le quité la pelota y le di una muñeca. ¡Jo, cómo lloró Miguel! Entonces mi padre me preguntó:

- ¿Qué haces? ¿por qué le quitas la pelota?
- Es que la pelota se va lejos y no puedo ver los dibujitos... por eso le he dado un juguete menos "botoso".
- Ja, ja, ja, ja...

viernes, 4 de septiembre de 2009

Visitando a tito Francisco

Ayer por la mañana mi padre y yo, mientras mami trabajaba y Miguel estaba con Micki (así se llama la mujer que cuida de Miguel mientras mis padres están ocupados), fuimos a hacer una visita al trabajo de tito Francisco. Papá tenía que hacer unas cosillas en el banco y como han cerrado justo los dos que tenemos más cerca de casa, pues cogimos el coche aprovechando que mami había ido sorprendentemente andando al trabajo.

Tito Francisco trabaja en un banco que está muy lejos, eso me pareció a mí hasta que papá me explicó que tita María José tiene su trabajo aún mucho más lejos. Muchísimo más lejos.

Una vez allí resultó que el trabajo de tito Francisco es muy chulo. Está cerca de la playa y podrá ir a la playa desde el trabajo fácilmente. También tienen aire acondicionado, como en nuestra casa y se estaba bastante fresquito. Trabajaba en una oficina donde había juguetes, yo los vi, junto a una pantalla, y lo más importante es que tenía caramelos. Me dio muchos y, lo más sorprendente de todo, es que me encargó una muñeca que vimos en un folleto de su trabajo. ¡No es increíble! Pues sí, a mí también me lo parece y encima papá me dijo que donde el tito trabaja se guarda el dinerito. ¡Vaya! ¡Tito Francisco tiene el trabajo más chulo del mundo! Sólo mi padrino, que también trabaja en un banco tiene un trabajo más chulo, y es que junto al banco en el que trabaja mi padrino hay un parque y muchos burros. ¡No es maravilloso!

jueves, 3 de septiembre de 2009

Raro

Esta última semana de vacaciones está resultando muy rara. Os preguntaréis por qué, pues es bien fácil. Cada mañana me despierto más o menos a la misma hora de siempre, es decir, tempranito, aunque he de añadir que también es que me acuesto tempranito. Normalmente a eso de las 22:30 ya estoy en la cama, a veces ocurre antes y a veces después pero más o menos viene a ser esa hora.

Bueno pues últimamente, digo, está resultando rara y es que es mi madre la que se va a trabajar y papi, que aún sigue de vacaciones es el que se queda en casa. Hoy, por ejemplo hemos hecho la cama, porque yo aunque tengo tres años y todavía no me corresponde esas tareas de mayores le he ayudado. Después ha fregado los platos y biberones del desayuno y ha estado haciendo cosas de la casa, incluida la comida, y claro, es extraño ver a papá en casa y a mami trabajando.

Después ocurrió que yo estaba en el salón y fui en busca de mi padre, entré en el cuarto del ordenador y no estaba, fui a su dormitorio a ver si estaba tumbado leyendo y tampoco. Pensé que estaría en el baño pero no, entonces pensé que se había ido y que yo estaba solita, pero escuché un ruido que venía de la cocina. ¡Era mi padre preparando el almuerzo! ¡Vaya!

Pd: Me lo comí todo.