jueves, 20 de octubre de 2011

El parte de heridos

Estos últimos días están resultando algo accidentados en casa. Todo comenzó ayer miércoles cuando estábamos por la tarde en la celebración del cumpleaños de mi amiga Ana, cuando mi madre sufrió uno de sus mareos. ¡Qué mal lo pasó! Pero por lo menos no le duró mucho y pudo recuperarse tan bien y con tantas ganas como ella nos tiene acostumbrados.

Hoy, mientras papá iba de camino a la natación, y todos estábamos todavía dormidos en casa, papá se cayó al suelo por meter, sin darse cuenta, el pie en un hoyo, que provocó que se le doblara el tobillo que ahora tiene hinchado como una pelota y casi que anda a la pata coja.

Pero la peor parte se la llevó Miguel, que por la tarde, mientras mamá estaba recogiendo la cocina, papá en el trabajo y yo viendo los dibujos, se subió, escalando, por el mueble del salón para coger el estuche de colores y se cayó, con la mala suerte de que se dio con la estantería en la barriga, justo debajo de las costillas, de manera que se ha hecho una herida pero bien buena.

Os ponemos una foto donde se puede ver la herida y también cómo lo han curado mis padres. Hay que decir que la foto asusta mucho, y viéndolo en carne y hueso todavía más, pero a Miguel no parece afectarle mucho y sigue dando saltos y brincos y corre y se tira al suelo y hace lo mismo que hacía antes y sin protestar lo más mínimo.

Desde entonces ando por la casa con pies de plomo porque me temo que cualquier desgracia puede estar a punto de ocurrirme.

1 comentario:

Tito David dijo...

Tú tranquila, Sofía, que seguro que a tí no te va a pasar nada... ha sido cuestión de mala suerte, pero con lo buena que eres, seguro que no te pasará... es más probable que sea Miguelillo el que se lleve "tu parte"... de todas formas, pensaba que después de su golpe, estaría más cuidadoso y tranquilo pero veo que no hay remedio con el peque!!!!
Besos sanadores a todos!!!