viernes, 27 de septiembre de 2013

El primer partido de Miguel

Parece ser que cada último viernes del mes mi hermano Miguel y sus compañeros de fútbol del equipo de Fuengirola se enfrentan contra los jugadores de fútbol del equipo de Los Boliches. Todos nacidos en el año 2008. A veces se juega en el campo del Fuengirola y otras en el campo de Los Boliches. Hoy viernes han jugado su primer partido. ¡El primer partido de fútbol de Miguel! Nada más comenzar el partido a mi hermano lo puso en el equipo titular. Le pusieron un peto azul y los del otro equipo con un peto morado.

El entrenador del equipo de Fuengirola colocó a los once niños del equipo en sus posiciones, y lo mismo hizo el entrenador del equipo de Los Boliches. A Miguel lo colocó de lateral derecho al principio del partido y en la segunda parte lo colocó de lateral izquierdo. Para ver el partido estaban muchísimos padres y hermanos y algunos abuelos. Por Miguel estábamos el abuelo Miguel que vino a ver el partido, mi padre, mi madre y yo.

Miguel jugó un gran partido. Defendió muy bien y corrió muy bien con la pelota hacia arriba. Cuando se pone a correr es difícil pillarle. Al final ganaron su primer partido y lo hicieron por 9 - 2. ¡Jo, cómo celebraban los goles! Daba gusto verlos disfrutar, en cambio, daba pena ver a los que perdieron volver con las cabezas gachas, pero al final los jugadores se dieron la mano. Miguel no metió ningún gol, aunque estuvo a punto, pero salvó más de uno y de dos.

Al terminar el partido Miguel sintió ganas de dar la vuelta completa al estadio corriendo y eso hizo. Para celebrar que había ganado corrió los 400 metros del estadio de atletismo. ¡Sin parar! ¡Vaya campeón!

Eso sí, al terminar estaba para meterlo en lavadora.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

En La Rosaleda otra vez

El domingo pasado mientras mi madre y yo nos quedamos en casa tranquilitas mi hermano Miguel y mi padre fueron al fútbol, a La Rosaleda, a ver un partido de fútbol. El Málaga jugaba contra el Rayo Vallecano y al final el Málaga ganó por 5 - 0. ¡Vaya suerte que tiene Miguel!

Desde que Miguel está apuntado al fútbol parece que está más interesado por los equipos, los partidos y los resultados. En cuanto escuchó que mi padre iba a ver el partido del Málaga no hizo otra cosa que decir que quería ir a ver el partido, aunque luego, según cuenta mi padre, ver lo que se dice ver el fútbol lo ve poco, porque o bien está comiendo gusanitos, o pelotazos o tomándose un bifrutas o bien está en el baño o distraído mirando las banderas que ondean los aficionados en el estadio. Cualquier cosa es buena para distraerse. A veces mi padre o a veces mi padrino José, que también estaba allí, cuidaron de él. Dice mi padre que un par de goles sí que los vio en directo. Cuando el Málaga atacaba mi padre le decía a Miguel que mirase y en un par de ellas miró y el Málaga marcó. Y bien que gritó gol.

Éste es el segundo partido que Miguel ve en directo y en los dos que ha visto el Málaga ha ganado. Y no solo eso sino que ha metido 8 goles y sólo ha encajado 1, pues el anterior partido que fue a ver también ganó el Málaga, en aquella ocasión ganó al Deportivo por 3 -1.

Además nuestro amigo Mario junto con su hermano David llevaron al fútbol a Pablo, que es el sobrino de Mario y el hijo mayor de David. Tiene sólo 3 años recién cumplidos y también era su segundo partido. Los dos juntos, Miguel y Pablo, lo pasaron muy pero que muy bien. Hay que decir que en el Málaga, el nuevo delantero, El Hamdaoui, que además jugaba su primer partido ese día, marcó un hat trick, o lo que es lo mismo, marcó tres goles en el mismo partido. Un día importante de verdad.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Experiencias nuevas

El sábado fue mi primer día de pintura. Fui a una escuela de pintura a la que me han apuntado mis padres porque pintar es algo que me encanta y allí la profesora me preparó un dibujo de Picasso para copiar. ¡Mi primer dibujo de Picasso! ¿No es fantástico? Estuve un par de horas pintando; primero con lápiz, después con acuarelas y por último retoqué con colores. También aprendí a mezclar colores. Uniendo el azul con el amarillo sale el verde, y el rojo con el amarillo el naranja. Fue muy divertido y tranquilo.

En la escuela hay más personas pintando, hay incluso un niño más pequeño que yo, pero sobre todo hay niños más mayores y también adultos. Mientras esperaba que las acuarelas se secasen la profesora me recomendó que diese una vuelta viendo a los demás alumnos como pintaban y aprendí mucho mirándolos pintar. Algunos pintaban realmente bien. ¡Me encantó pintar en una escuela de pintura! Además el sábado fue el día del cumpleaños de mi madre por lo que mi primer dibujo fue mi regalo para ella y según me dijo le gustó mucho.

Mi hermano, mientras yo pintaba, fue con mi padre al rastro de Fuengirola donde mi padre le compró un Gormiti por un euro y también un dinosaurio por el mismo precio, por lo que estaba muy contento. Además había unos perritos muy chiquitos a la venta y mi hermano pudo tener la oportunidad de tener uno un rato en brazos. ¡Qué contento se puso de poder cogerlo!

Luego por la tarde, después de tantas experiencias nuevas, celebramos el cumpleaños de mamá en casa. ¡Jo, que día tan estupendo!

martes, 10 de septiembre de 2013

Pintando la casa

Este verano hemos hecho muchas cosas en casa, algunas más divertidas que otras, pero sin duda una de las que más nos divirtió a mi hermano y a mí fue pintar la casa. Y no me refiero a pintar en un papel con colores, ni a pintar con rotuladores ni bolígrafos, ni siquiera a pintar con pincel y acuarelas, no, este verano hemos ayudado a nuestros padres a pintar la casa, ¿no es emocionante?

Pintar con pintura de verdad y con brocha o rulo son palabras mayores de la pintura, pues hay que tener extremo cuidado en todo lo que se hace. Un brochazo mal dado lo hace cualquiera, pero, en cambio, un brochazo bien rectito, o un rulazo bien derecho, eso ya es otra cosa.

Mi hermano y yo estuvimos un buen rato pintando el salón. ¡Y fue superdivertido! Yo estaba deseando subirme a la escalera y pintar los techos de los baños, pero mi padre dijo que para eso tendría que ser más alta y que además era peligroso, así que me quedé con las ganas, pero en cuanto sea más alta pintaré el techo.

A Miguel también le gustó eso de pintar paredes, y una vez que empezaba a pintar cualquiera le quitaba el rulo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Preparando el material

Ya se acerca la vuelta al cole y tanto mi hermano Miguel como yo estamos en realidad con muchas ganas de que comience en cole, así podremos ver a nuestros amigos y amigas, podremos conocer a nuestros nuevos profes o volver a ver a nuestros antiguos profes; en definitiva estamos ansiosos de que comience un nuevo curso cargado de actividades, de cosas por aprender y cosas que descubrir.

Por casa ya están preparados los nuevos libros, el material, con las gomas, los lápices, las plastilinas, los sacapuntas que siempre perdemos, los lápices de colores, las libretas para cada asignatura y los distinto libros. Todo está preparado.

Además de la vuelta al cole también vuelven las actividades. Tenemos nuestras clases de inglés, igual que el año pasado y además, como algo nuevo en este curso, mi hermano se ha apuntado a fútbol y yo a pádel. ¡Jo, que divertido es practicar deporte! Un día fui con mi padre a la tienda de Decathlón a comprarme una nueva pala de pádel y también una equipación completa, entre ellos una falda pantalón, que es la primera que tengo, es una falda que si se levanta debajo tiene un pantalón, ¿no es chulísimo? A mi hermano Miguel le compró unas botas de fútbol, para no resbalarse por el césped. En el tercer entrenamiento ya se le ve que va a ser un buen futbolista. ¡¡En el entrenamiento metió cuatro goles!! ¡Qué contento estaba!

Yo ya estoy dándole cada vez mejor a la pelota. ¡Qué divertido es el pádel!

sábado, 31 de agosto de 2013

El tatuaje

Mi hermano Miguel dice que de mayor quiere ser pirata, o bien cazador de tiburones, o bomberos de los que apagan los fuegos, o quizás piloto de aviones de guerra, o un conductor de coches de carrera, o como dijo el otro días después de ir al circo: él quiere ser domador de leones. ¡Valiente elemento!

Por ahora dicen mis padres que lo que tiene que hacer es empezar a aprender a leer y a escribir, y que esa ya es una buena aventura, pero mientras, que se conforme con tener un tatuaje.

Eso sí, de esos que solamente duran dos días o menos.

jueves, 29 de agosto de 2013

Elefantes

Íbamos de camino a la playa, hacia Marbella, mi padre conducía y mi madre le acompañaba delante, mientras Miguel y yo distraídos mirábamos por las ventanas escuchando la música. De repente mi padre se salió de la autovía por un sitio por el que no nos tiene acostumbrados. Le preguntamos que adónde iba y nos dijo que nos iban a dar una sorpresa. Giró hacia atrás y desandamos el camino recorrido, pero por una carretera paralela. De repente llegamos a una gran explanada, donde solo había unos cuantos coches aparcados y en un lateral un gran Circo. ¡Jo, qué Circo tan grande!

Ya lo habíamos visto otra de las veces que pasamos de camino a la playa, pero no nos llamó la atención más que otras veces, sin embargo, en una amplia zona cerca del Circo, casi sin moverse había dos elefantes comiendo pacientemente. ¡Qué entretenido es ver comer a dos elefantes! Que si la trompa para acá, que si la trompa para allá, que si muevo una oreja, que si ahora con el rabo espanto unas moscas, que si muevo una pata para un lado, que si la otra la levanto. Nunca habíamos visto ni mi hermano ni yo un elefante antes, y ahora, sin esperarlo vimos dos. Otra cosa menos que ver.

A Miguel al principio le daba miedo acercarse para hacerse la foto, pero poco a poco, con mucha paciencia conseguimos que fuese acercándose y perdiendo el miedo.


lunes, 26 de agosto de 2013

Los Pitufos 2

Los días de veranos son muy largos y por eso nos da mucho más tiempo para hacer muchas cosas. A veces vamos a la playa, otras a la piscina, el resto de los días los pasamos en casa tirados en el sofá, otras vamos a algún sitio. El lunes pasado por ejemplo, sin esperarlo ni sospecharlo, de pronto, mientras Miguel y yo estábamos tirados en el sofá, fresquitos con el aire acondicionado encendido, viendo algún canal de dibujos animados de los que están en el Canal Digital, entró mamá y dijo algo así como: ¿os gastaría ir algún día a ver Los Pitufos 2 al cine? Nosotros contestamos que sí, por supuesto y entonces dijo pues levantaos que os vais a bañar y a vestir que nos vamos al cine. Teníamos que tener los ojos como platos. Dimos un salto del sofá y nos quitamos la ropa de camino a la bañera.

Una hora y pico después estábamos los cuatro más la abuela Pepa, que se vino con nosotros en el cine, con una paquete de gusanitos entre las manos viendo los Pitufos 2. ¡Qué divertido! Después del cine subimos un rato pequeño a casa del abuelo Felipe para saludarlo y después bajamos los cuatro a cenar al Burguer King. Miguel y yo y papá y mamá. ¡Nos encanta el Burguer King!

¡Eso es lo que yo llamo un sorpresa super chula!

domingo, 18 de agosto de 2013

Yiiiiiha

Ya habíamos vuelto de pasar unos días de viaje, y ahora estábamos otra vez en casa. Algunos días íbamos a la playa y otros íbamos a la piscina. Una vez íbamos a la piscina de mi tita Rosi, otra vez a la piscina de mis padrinos, otras a la piscina de mi amiguita Elena, o a la de Mario (el amigo de mi padre) o a la de nuestros vecinos Óliver y Carmen, o bien a la de la tita de mi padre, o a la del Club de Tenis de Nacho y Blanca. ¡Qué suerte tenemos! Siempre nos invita alguien para ir a su piscina. ¡Menos mal!

Después de muchos días de aquí para allá quedamos una noche para ir a uno de mis restaurantes favoritos. El restaurante Ku'Damm, que es un restaurante de comida alemana que está junto al puerto. En el Ku'Damm nos regalan unas piruletas en el menú de niños ¿no es genial? Fuimos con nuestros vecinos Óscar y Ana con nuestros amigos Óliver y Carmen. ¡Qué bien lo pasamos! Papá y Óscar se pidieron un par de esas cervezas bien grandes que les gustan a todos. Después de comer fuimos a una especie de feria que hay justo al lado y nos montamos en algunos cacharros. 

Nos montamos en los coches choques y Miguel también se montó en una moto de un scalextric con Carmen, y se lo pasó en grande, pero lo más divertido de todo fue montarnos en lo alto de una cama elástica, agarrado por unos cinturones y tirados por unas gomas elásticas que nos hacían saltar muchísimo. ¡Jo, qué bien lo pasamos! ¡Fue divertidísimo! Os ponemos la foto de Miguel porque la mía salió movida.

lunes, 12 de agosto de 2013

En el Circo

 En El Bosque nos bañamos en la piscina, y salíamos a almorzar, y a cenar, y fuimos a visitar el río Majaceite en busca de ver algunas truchas, y también aprendimos a jugar al billar, no mucho, pero algo aprendimos. Y además de todo esto también fuimos al Circo. ¡La primera vez que Miguel y yo fuimos al Circo! ¡Y también mamá! Al menos que ella recuerde. Mi padre dice que sí ha ido al Circo de pequeño, y más de tres y más de cuatro. ¡Jo, qué suerte!

El Circo es súper divertido y también súper peligroso y, en ocasiones, da un montón de miedo. Comenzó la primera de las actuaciones con el domador dentro de una jaula con un tigre y dos leones. ¡Jo, qué grande que eran las fieras desde la primera fila del circo! ¡Daba miedo ver al domador allí dentro! Una leona se abalanzó contra la jaula y del golpe casi que la desmontó. Mi madre estaba descompuesta  y no creáis que no tenía ganas de salir corriendo. ¡Vaya colmillos que tenían los leones y el tigre!

Luego vimos un buen número de atracciones: trapecistas, equilibristas, payasos, y un hombre que lanzaba fuego y cuchillos por encima de su cabeza y luego los cogía con la mano a una velocidad tan rápida que daba vértigo ver como lo hacía. ¡Qué gran actuación!

Además vimos algunos animales exóticos como búfalos y llamas. ¡Vaya cuernos que tenían los búfalos! En el descanso salieron Bob Esponja primero y Dora la Exploradora a chocarnos las manos. ¡Qué contento estaba Miguel chocando con Bob Esponja!

Jaime y Miguel estaban encantados con todo lo que vieron, y a Dani y a mí nos gustaron unas más que otras.
A mi padre le gustó ver al domador y a las fieras y a mi madre lo que menos. ¡Circo para todos los gustos!

jueves, 8 de agosto de 2013

Jugando al billar

En nuestros cuatro días de vacaciones en El Bosque, no sólo estuvimos todo el tiempo en la piscina, ni sólo fuimos a visitar el río en busca de truchas, no, también jugamos al billar. Cada noche después de volver de cenar en el pueblo, al llegar al hotel, en el gran salón jugábamos una partida de billar. El primer día y el segundo jugó mi padre con nosotros, los cuatro niños, pero después, el último día, se animaron mamá, Sagri y Juani y lo pasamos genial jugando.

El billar es uno de los juegos más complicados que jamás he jugado. Se ve a la gente coger el palo y luego dar un buen golpe a una bola blanca, que a su vez choca contra otra que al final entra por una de las esquinas que parece que es fácil para todo el mundo. ¡Pero que difícil que es meter una sola bola!

Poco a poco, con el paso de los días, medio aprendí a saber coger el palo, pero luego jugar era otra cosa. ¡Imaginad Miguel! ¡Vaya peligro con el palo en la mano!


miércoles, 7 de agosto de 2013

En El Bosque

La siguiente escapada que teníamos prevista después de la casa rural era ir a la Sierra de Grazalema, concretamente al pueblo de El Bosque, y hacia allí nos fuimos juntos con nuestros amigos Dani y Jaime, su madre Sagri y su tía Juani, porque su padre Miguel no pudo venir finalmente.

Durante nuestros cuatro días en El Bosque lo pasamos genial. Pasamos casi todo el tiempo dentro del hotel, en la piscina, que en ocasiones estaba allí para nosotros solos. Desayunábamos en el hotel y salíamos para almorzar y para cenar a unos restaurantes que están cerca de nuestro hotel.

Mi hermano Miguel estuvo un tiempo preocupando a nuestros padres porque iba cojeando, y así se tiró un par de días, pero no se quejaba mucho, y es que mi hermano Miguel es muy duro, cojeaba pero no quería ir al médico, pero no por no ir al médico, sino por no salirse de la piscina, o de donde quiera que estuviésemos. ¡Lo estábamos pasando tan bien que no quería dejarlo por nada! ¡Y menos aún para ir al médico!

Una mañana fuimos a visitar el río Majaceite, donde pudimos ver las truchas, y donde también vimos una serpiente de río. ¡Qué susto! Hacía mucho calor y volvimos porque no queríamos estar hasta muy tarde cuando pegara más fuerte el solano. Al volver al hotel nos dimos un buen baño en la piscina.

En la foto mi padre me enseña dónde está la serpiente de agua. ¡Qué bien escondida estaba!