jueves, 29 de agosto de 2013

Elefantes

Íbamos de camino a la playa, hacia Marbella, mi padre conducía y mi madre le acompañaba delante, mientras Miguel y yo distraídos mirábamos por las ventanas escuchando la música. De repente mi padre se salió de la autovía por un sitio por el que no nos tiene acostumbrados. Le preguntamos que adónde iba y nos dijo que nos iban a dar una sorpresa. Giró hacia atrás y desandamos el camino recorrido, pero por una carretera paralela. De repente llegamos a una gran explanada, donde solo había unos cuantos coches aparcados y en un lateral un gran Circo. ¡Jo, qué Circo tan grande!

Ya lo habíamos visto otra de las veces que pasamos de camino a la playa, pero no nos llamó la atención más que otras veces, sin embargo, en una amplia zona cerca del Circo, casi sin moverse había dos elefantes comiendo pacientemente. ¡Qué entretenido es ver comer a dos elefantes! Que si la trompa para acá, que si la trompa para allá, que si muevo una oreja, que si ahora con el rabo espanto unas moscas, que si muevo una pata para un lado, que si la otra la levanto. Nunca habíamos visto ni mi hermano ni yo un elefante antes, y ahora, sin esperarlo vimos dos. Otra cosa menos que ver.

A Miguel al principio le daba miedo acercarse para hacerse la foto, pero poco a poco, con mucha paciencia conseguimos que fuese acercándose y perdiendo el miedo.


lunes, 26 de agosto de 2013

Los Pitufos 2

Los días de veranos son muy largos y por eso nos da mucho más tiempo para hacer muchas cosas. A veces vamos a la playa, otras a la piscina, el resto de los días los pasamos en casa tirados en el sofá, otras vamos a algún sitio. El lunes pasado por ejemplo, sin esperarlo ni sospecharlo, de pronto, mientras Miguel y yo estábamos tirados en el sofá, fresquitos con el aire acondicionado encendido, viendo algún canal de dibujos animados de los que están en el Canal Digital, entró mamá y dijo algo así como: ¿os gastaría ir algún día a ver Los Pitufos 2 al cine? Nosotros contestamos que sí, por supuesto y entonces dijo pues levantaos que os vais a bañar y a vestir que nos vamos al cine. Teníamos que tener los ojos como platos. Dimos un salto del sofá y nos quitamos la ropa de camino a la bañera.

Una hora y pico después estábamos los cuatro más la abuela Pepa, que se vino con nosotros en el cine, con una paquete de gusanitos entre las manos viendo los Pitufos 2. ¡Qué divertido! Después del cine subimos un rato pequeño a casa del abuelo Felipe para saludarlo y después bajamos los cuatro a cenar al Burguer King. Miguel y yo y papá y mamá. ¡Nos encanta el Burguer King!

¡Eso es lo que yo llamo un sorpresa super chula!

domingo, 18 de agosto de 2013

Yiiiiiha

Ya habíamos vuelto de pasar unos días de viaje, y ahora estábamos otra vez en casa. Algunos días íbamos a la playa y otros íbamos a la piscina. Una vez íbamos a la piscina de mi tita Rosi, otra vez a la piscina de mis padrinos, otras a la piscina de mi amiguita Elena, o a la de Mario (el amigo de mi padre) o a la de nuestros vecinos Óliver y Carmen, o bien a la de la tita de mi padre, o a la del Club de Tenis de Nacho y Blanca. ¡Qué suerte tenemos! Siempre nos invita alguien para ir a su piscina. ¡Menos mal!

Después de muchos días de aquí para allá quedamos una noche para ir a uno de mis restaurantes favoritos. El restaurante Ku'Damm, que es un restaurante de comida alemana que está junto al puerto. En el Ku'Damm nos regalan unas piruletas en el menú de niños ¿no es genial? Fuimos con nuestros vecinos Óscar y Ana con nuestros amigos Óliver y Carmen. ¡Qué bien lo pasamos! Papá y Óscar se pidieron un par de esas cervezas bien grandes que les gustan a todos. Después de comer fuimos a una especie de feria que hay justo al lado y nos montamos en algunos cacharros. 

Nos montamos en los coches choques y Miguel también se montó en una moto de un scalextric con Carmen, y se lo pasó en grande, pero lo más divertido de todo fue montarnos en lo alto de una cama elástica, agarrado por unos cinturones y tirados por unas gomas elásticas que nos hacían saltar muchísimo. ¡Jo, qué bien lo pasamos! ¡Fue divertidísimo! Os ponemos la foto de Miguel porque la mía salió movida.

lunes, 12 de agosto de 2013

En el Circo

 En El Bosque nos bañamos en la piscina, y salíamos a almorzar, y a cenar, y fuimos a visitar el río Majaceite en busca de ver algunas truchas, y también aprendimos a jugar al billar, no mucho, pero algo aprendimos. Y además de todo esto también fuimos al Circo. ¡La primera vez que Miguel y yo fuimos al Circo! ¡Y también mamá! Al menos que ella recuerde. Mi padre dice que sí ha ido al Circo de pequeño, y más de tres y más de cuatro. ¡Jo, qué suerte!

El Circo es súper divertido y también súper peligroso y, en ocasiones, da un montón de miedo. Comenzó la primera de las actuaciones con el domador dentro de una jaula con un tigre y dos leones. ¡Jo, qué grande que eran las fieras desde la primera fila del circo! ¡Daba miedo ver al domador allí dentro! Una leona se abalanzó contra la jaula y del golpe casi que la desmontó. Mi madre estaba descompuesta  y no creáis que no tenía ganas de salir corriendo. ¡Vaya colmillos que tenían los leones y el tigre!

Luego vimos un buen número de atracciones: trapecistas, equilibristas, payasos, y un hombre que lanzaba fuego y cuchillos por encima de su cabeza y luego los cogía con la mano a una velocidad tan rápida que daba vértigo ver como lo hacía. ¡Qué gran actuación!

Además vimos algunos animales exóticos como búfalos y llamas. ¡Vaya cuernos que tenían los búfalos! En el descanso salieron Bob Esponja primero y Dora la Exploradora a chocarnos las manos. ¡Qué contento estaba Miguel chocando con Bob Esponja!

Jaime y Miguel estaban encantados con todo lo que vieron, y a Dani y a mí nos gustaron unas más que otras.
A mi padre le gustó ver al domador y a las fieras y a mi madre lo que menos. ¡Circo para todos los gustos!

jueves, 8 de agosto de 2013

Jugando al billar

En nuestros cuatro días de vacaciones en El Bosque, no sólo estuvimos todo el tiempo en la piscina, ni sólo fuimos a visitar el río en busca de truchas, no, también jugamos al billar. Cada noche después de volver de cenar en el pueblo, al llegar al hotel, en el gran salón jugábamos una partida de billar. El primer día y el segundo jugó mi padre con nosotros, los cuatro niños, pero después, el último día, se animaron mamá, Sagri y Juani y lo pasamos genial jugando.

El billar es uno de los juegos más complicados que jamás he jugado. Se ve a la gente coger el palo y luego dar un buen golpe a una bola blanca, que a su vez choca contra otra que al final entra por una de las esquinas que parece que es fácil para todo el mundo. ¡Pero que difícil que es meter una sola bola!

Poco a poco, con el paso de los días, medio aprendí a saber coger el palo, pero luego jugar era otra cosa. ¡Imaginad Miguel! ¡Vaya peligro con el palo en la mano!


miércoles, 7 de agosto de 2013

En El Bosque

La siguiente escapada que teníamos prevista después de la casa rural era ir a la Sierra de Grazalema, concretamente al pueblo de El Bosque, y hacia allí nos fuimos juntos con nuestros amigos Dani y Jaime, su madre Sagri y su tía Juani, porque su padre Miguel no pudo venir finalmente.

Durante nuestros cuatro días en El Bosque lo pasamos genial. Pasamos casi todo el tiempo dentro del hotel, en la piscina, que en ocasiones estaba allí para nosotros solos. Desayunábamos en el hotel y salíamos para almorzar y para cenar a unos restaurantes que están cerca de nuestro hotel.

Mi hermano Miguel estuvo un tiempo preocupando a nuestros padres porque iba cojeando, y así se tiró un par de días, pero no se quejaba mucho, y es que mi hermano Miguel es muy duro, cojeaba pero no quería ir al médico, pero no por no ir al médico, sino por no salirse de la piscina, o de donde quiera que estuviésemos. ¡Lo estábamos pasando tan bien que no quería dejarlo por nada! ¡Y menos aún para ir al médico!

Una mañana fuimos a visitar el río Majaceite, donde pudimos ver las truchas, y donde también vimos una serpiente de río. ¡Qué susto! Hacía mucho calor y volvimos porque no queríamos estar hasta muy tarde cuando pegara más fuerte el solano. Al volver al hotel nos dimos un buen baño en la piscina.

En la foto mi padre me enseña dónde está la serpiente de agua. ¡Qué bien escondida estaba!

lunes, 29 de julio de 2013

Entre dinosaurios

Los días pasan y no paramos de tener actividades. Los días son largos y están completo de cosas por hacer, aunque buena parte de los días los pasamos mi hermano y yo tirados en el sofá viendo la tele. Algunas mañanas mis padres no ponen tareas para que no se nos olvide todo lo que hemos aprendido en el curso pasado, pero sólo por las hacemos por las mañanas. Intentamos hacerlas durante las mañanas para tener las tardes libres, pero muchos días por una cosa o por otra tampoco las hacemos porque entre que tenemos natación, entre que nos levantamos más tarde y que vamos a la playa pues eso, que algún días nos escapamos de hacerlos.

Un ejemplo de día en el que no hicimos los deberes que nos pones nuestros padres fue el día que fuimos al médico para Miguel y que después fuimos a ver los dinosaurios. ¡Qué bien lo pasamos aquel día! Tanto nos gustó que Miguel todavía muchos días lo recuerda con alegría. Por eso hoy, otra vez, voy a recordar el día de los dinosaurios.

Ese día, además, después de allí fuimos a comer a una pizzería y después a Tita Fina a tomarnos un helado. ¡Ya lo creo que fue un día super chulo!

martes, 16 de julio de 2013

Una manaña entre dinosaurios

Durante el verano nos despertamos bastante más tarde que durante el resto del año, porque en verano tenemos muchas menos cosas que hacer, o por lo menos, menos cosas que hacer que estén controladas por el reloj. Pero un día de la semana pasada teníamos que levantarnos antes porque teníamos una cita en el médico, para una revisión rutinaria. 

Así que fuimos al médico, y después, al salir, de camino a casa, mis padres nos llevaron por sorpresa a un parque lleno de dinosaurios, Dinosaurios Park. Jo, qué alegría que se llevó mi hermano. En realidad mis padres no tenían previsto visitar el parque pero pasamos por la puerta y pararon para darnos una alegría.

El parque no era muy grande aunque tampoco muy pequeño, y a mi hermano y a mí al principio nos dio un poco de miedo. Poco a poco fuimos comprendiendo que los dinosaurios no hacían nada, pero luego cuando vimos que algunos se movían, volvimos a tener algo de miedo. A mi hermano le encantó ver al Tiranosaurio Rex. Se acercaba a él pero con la mosca detrás de la oreja. ¡Qué gracioso estaba! Cuando rugían daban un susto a todo el que estuviese alrededor.

sábado, 13 de julio de 2013

D'artacán

Estamos de vacaciones y en vacaciones siempre se hacen cosas típicas para hacer en vacaciones. Una de las cosas que solemos hacer en vacaciones es tirarnos en el sofá y ver la televisión, pero mis padres no están muy a favor de que nos quedemos mucho rato viendo alguno de los programas de televisión que hay en las cadenas de niños, por eso mis padres han decidido hacernos ver algunos canales o algunos programas que ellos han elegido antes.

La primera de las series que hemos visto ha sido D'artacán y los tres mosqueperros, que ha estado chulísima. Han sido 26 capítulos superdivertidos. Y si hubiese sido por mi hermano y por mí, hubiésemos vuelto a verla nada mas terminar.

jueves, 11 de julio de 2013

De casa rural en Periana

Cada año cuando se acercan las fechas de las vacaciones siempre nos unimos un gran número de amigos y nos vamos todos juntos a una casa rural. Para pasarlo pipa de verdad. Este año como otros años no fue distinto y lo pasamos superbien. A mi hermano Miguel le encanta jugar con su primo Daniel, aunque también con Nacho. A mí me encanta jugar con Blanca, aunque también lo hago con Nacho o con Celia. La cosa es pasarlo bien de verdad.

La casa rural estaba en Periana, y aparte de muchísimas escaleras tenía una piscina muy buena y una zona de césped superchula. Es una casa rural muy grande y tenía muchísimos sitios superchulos para jugar al escondite y cosas así.

Lo pasamos muy pero que muy bien y todo fue alegría excepto alguna caída o alguna rozadura, bueno y las travesuras de Daniel y Miguel que le tiraron piedras al coche de tito David. ¡Están locos!


miércoles, 3 de julio de 2013

Comenzando la natación

Estamos en julio y ya estamos comenzando con las actividades que tenemos preparadas para este verano. Entre las actividades que tenemos previstas para este verano está la natación. La natación es superdivertida. Yo ya estuve apuntada el año pasado y me lo pasé superbien, mientras que mi hermano que aún era muy pequeño no pudo apuntarse, pero este año sí. Este año los dos nos hemos apuntado.

Yo ya sé nadar un poco. Mis padres dicen que nado como un perrito, y mi hermano no sabe nadar lo más mínimo y le da un miedo terrible acercarse al agua sin flotador.

Así que fuimos con mi padre a Decathlón y allí nos compramos todas las cosas que necesitábamos para la natación, es decir, un bañador, un gorro y unas gafas para Miguel, y unas gafas y un gorro para mí, porque el bañador del año pasado me queda bien, pero las gafas las he perdido y el gorro me quedaba pequeño.

Lo pasamos superbien en la piscina. Yo nadé todo el rato sin flotador y Miguel lo hizo todo el rato con un flotador que  se amarra a la cintura. ¡Qué feliz estaba! Os ponemos una foto del momento justo antes de entrar a la natación.


martes, 2 de julio de 2013

Disfrutando de las vacaciones

Ya estamos de vacaciones. Ya se acabaron los días de exámenes y de notas, los días de levantarse temprano y de comer en el comedor, y también las clases de inglés. Y ahora los días son para hacer cosas distintas. Ir a la playa, al parque, algún día al cine, viajar a Chiclana, o a una casa rural o algún plan más que tienen mis padres preparados para nosotros.

Pero además también vamos a hacer tareas de casa. Todos los días vamos a ayudar a hacer las camas, y a poner la mesa, y a cosas así, que no son ni muy complicadas ni duran mucho tiempo.

Las notas fueron muy bien tanto para mi hermano Miguel como para mí. Yo saqué todo sobresalientes y notables, bueno en realidad saqué solo dos notables y todo lo demás sobresaliente, mientras que mi hermano, que todavía es más pequeño tiene unas notas que vienen de otra manera. Pero también ha sacado todo muy bien. Y mis padres estaban muy contentos por ello y nos llevaron a Tita Fina a tomarnos un helado. ¡Qué buenos están los helados de Tita Fina!

Ahora hacemos cosas especiales. Un día por ejemplo mi hermano y yo recortamos unos folios, y con unos rotuladores y con un poco de celofán nos hicimos unas gafas, o una capa de superman o una felpa para el pelo.