jueves, 2 de abril de 2015

La primera comunión de Sofía

El domingo 22 de marzo de 2015 fue un día muy especial en mi vida y, bueno, también para toda mi familia, pues fue el día en el que celebré mi primera comunión. Llevábamos preparando este día desde hacía meses, pero especialmente fue más intenso en el último mes. Yo no lo sabía, pero una comunión tiene muchísimo que preparar. Muchas cosas distintas y en muchos sitios distintos.

Lo primero y principal ha sido mi formación religiosa, por eso he estado asistiendo a catequesis durante casi tres años, aunque sólo un día a la semana. He leído el catecismo y he rezado muchas noches antes de dormir. Ahora mi hermano Miguel está yendo también, pero él va otro día distinto del mío y en un grupo de niños de su edad.

Encontrar el vestido de comunión era también un detalle muy importante. Mis abuelos Pepa y Felipe quisieron regalármelo y mi madre, mi abuela Pepa y yo, con la poca ayuda de Miguelito, encontramos uno que nos encantó a todas. ¡Es precioso! También había que encontrar una chaqueta y una corbata para Miguel, y un vestido para mamá, porque papá se apañó con un traje y una corbata que tenía ya.

También fue importante encontrar un lugar para realizar la celebración, y durante algunas mañanas de los fines de semana los cuatro juntos fuimos a visitar distintos lugares para celebrar mi comunión. Finalmente nos decidimos por El Chaparral, y, una vez que ya se ha celebrado, quedamos encantados con la elección. También fuimos a un estudio de fotografía donde nos hicimos un reportaje con el que mamá está encantada.

Aparte de todo esto, preparamos además la lista de invitados, con la asignación de cada uno de ellos en su mesa, la tarta de la comunión, así como una estupenda mesa de chucherías, que mi madre preparó y donde echaron una mano mis titas Cristina, Rosi y Mª José y también mi abuela Pepa, también preparamos unas estampas con mi foto para entregarlas a los invitados como recordatorio de un día tan especial. El restaurante también se encargó de buscar una animadora para los peques. Y la peluquera que hay justo al lado de casa abrió un domingo a las ocho de la mañana para peinarme a mamá y a mí. Y, una vez pasado todo, creo que todo salió estupendo, todo excepto lo que no podíamos controlar: el tiempo. Pero no importó y lo pasamos genial igualmente.


domingo, 15 de marzo de 2015

El día de Andalucía

Cada año cuando se acerca el día de Andalucía siempre hacemos algo especial en el cole. Este año no iba a ser distinto.

Como el día de Andalucía caía en sábado y la semana anterior era Semana Blanca, al final la celebración del día de Andalucía se hizo el último viernes de clases en el colegio. Yo me puse una flor en la cabeza, como cuando estoy en feria, y a media mañana, en el comedor, todos los niños tomamos un buen vaso de leche con cacao o un batido y un bollo con aceite. ¡Qué rico estaba!

Mi hermano también tomó un desayuno andaluz. Un batido de fresa y un bollo de aceite. Yo, en realidad, casi todos los días desayuno pan con aceite, en cambio, mi hermano es más de paté, o matequilla con jamón.

Luego, en clase, todos hicimos actividades alrededor del día de Andalucía y Miguelito se hizo una postal y hasta unas gafas. Aquí os ponemos la prueba.



lunes, 9 de marzo de 2015

Un paseo por la mañana

El domingo siguiente también hizo un día fabuloso, muy soleado y también decidimos ir a montar con las bicicletas, pero yo me desperté con muchas ganas de tomar chocolate con churros y se lo dije a mi padre, que siempre está muy dispuesto a traerlos.

Cuando yo se lo dije estaba aún en la cama leyendo y yo, que me había despertado poco antes, me metí en la cama y le dije que tenía hambre y que si me podría traer churros con chocolate. Papá dijo que sí, pero que si me vestía rápido, íbamos juntos los dos y nos lo tomábamos en una churrería que un día vimos en Los Boliches y en la que yo no había estado nunca. Mis padres sí pero Miguel y yo no.

Entonces comencé a vestirme y Miguel se despertó y en cuanto supo que nos íbamos papá y yo a tomar churros se apuntó también. Mamá estaba muy cansada, y con mucho sueño, pero como veía que nos íbamos los tres sin ella, no le quedó más remedio que levantarse y venir. ¡Valiente es mamá para apuntarse a unos churros!

Así que nos montamos en el coche y fuimos a tomar churros con chocolate (aunque Miguelito se pidió pan con paté) y después, como hacía un día estupendo, paseamos por el Paseo Marítimo y echamos un día estupendo. Luego regresamos a casa y echamos un día estupendo con las bicis, y fuimos a comer pescaditos fritos con el abuelo Miguel y Rosa.


jueves, 5 de marzo de 2015

Bicicletas, pizzas y helados

El primer día de marzo era domingo y fue un día soleado y mi hermano y yo estábamos muy ilusionados porque mis padres nos dijeron que si todo iba bien y el día amanecía despejado, iríamos al parque con los vecinos, y que allí podríamos almorzar unas pizzas y también montar nuestras bicicletas nuevas. Porque mi hermano Miguel, que en principio no quería una bicicleta para los Reyes Magos, comenzó a pedir una, una y otra vez, todo el día diciendo que quería una bicicleta nueva. Y mis padres, que siempre están dispuestos a que Miguel queme energía, le compraron una bicicleta. Dijeron que la tenían que haber pedido a los Reyes, pero comprendieron que la bicicleta de Miguel ya no le va, se le ha quedado pequeña y es muy complicado montar en ella. Le choca la rodilla en el manillar.

Así que como el tiempo acompañó, fuimos al parque, y nos llevamos las bicicletas, y montamos y montamos, durante una hora por lo menos, y tomamos pizza en la terraza del bar que hay en el parque, y después, encima, nos tomamos unos helados todos. Bueno, todos menos papá que se tomó un café.

¡Pasamos una tarde fabulosa!

viernes, 27 de febrero de 2015

Sofía, la bombera del día

Estábamos por la mañana en el cole, un día como otro cualquiera, y el camión de los bomberos entró en el cole y de repente sonó una sirena para que los curso de tercero bajaran al patio, donde estaba el camión de los bomberos, junto a las gradas.

Había cuatro bomberos y uno de ellos nos explicó a todos los niños los pasos a seguir en caso de incendio. Desde el primero por importancia hasta el último, y también nos dio algunas recomendaciones a seguir. Uno de los pasos que a mí más me llamó la atención fue lo que había que hacer cuando se produzca un incendio en nuestra casa:

Lo primero que hay que hacer, según recuerdo, era cerrar la puerta de la habitación donde se creó el incendio, y seguidamente cerrar todas las demás puertas de la casa, para que el incendio no coja el camino de un cuarto al otro, incluida la entrada de la casa. Y seguidamente había que salir del domicilio y cerrar la puerta lo más rápidamente posible y observar si existe humo en la escalera. Si no hay humo en la escalera salimos lo antes posible a la calle, y si hay humo hay que analizar si salir por ellas o bien quedarse en la casa y asomarse a un balcón, pero nunca salir por el ascensor, y hay que andar por la casa agachados por el suelo porque el humo, como es un gas, siempre está por la parte alta, pegado al techo. También nos explicaron que si un incendio se daba mientras dormíamos, lo más normal  es que no nos despertáramos porque el humo que respiramos nos adormece y no nos despertamos y que para eso hay un aparato que se llama detector de humos y tiene una sirena que pita en caso de incendios.

Pero, de toda la visita, lo que más ilusión me hizo fue que me eligieron para ser la bombera del día, y para ello me pusieron el casco, los guantes y la chaqueta. ¡El casco pesaba mogollón! Y dos cristales para bajarlos, que se llaman viseras, y uno es de color naranja y el otro transparente.

Un número de teléfono muy importante que hay que aprenderse para llamar en casos de emergencia es el 080 y también el 112, que son los números que el camión de bomberos tiene pintado a gran tamaño en cada uno de sus lados.

domingo, 1 de febrero de 2015

El día de Reyes

Justo después del inicio del año en Ardales, de vuelta a casa, todavía quedaban unos pocos días de Navidad, y aún faltaba lo más importante para nosotros: Los Reyes Magos. Mi hermano y yo comenzamos a estar nerviosos y nos preguntábamos una y otra vez qué sería aquello que nos traerían los Reyes. Normalmente nos traen las cosas que pedimos en la carta de los Reyes, pero como nosotros mismos no sabemos lo que queremos y dudamos tanto y apuntamos tantas cosas, al final, claro, todo no puede venir.

Antes del día de Reyes fuimos un día a almorzar a casa del abuelo Miguel. Y comimos con mis padrinos José y Mari Carmen y también con una hija de Rosa y su familia. Tiene dos hijas y lo paso muy bien jugando con ellas. Todo estaba muy bueno y lo pasé muy bien.

Pero por fin llegó el día de la cabalgata y cogimos casi una bolsa entera de caramelos, que este año eran gominolas. ¡Mucho mejor! A la cabalgata también fuimos con Jaime, Dani y Gabriel, y sus padres, claro, y al terminar fuimos a tomar unos pasteles y seguidamente de vuelta a casa, porque había que acostarse pronto para que tuvieran más tiempo los Reyes Magos para traer los regalos, que durante toda la noche, ayudados por su pajes, van repartiendo los regalos. Mi hermano y yo estábamos seguros de que se portarían bien con nosotros porque habíamos sacado buenas notas y eso, según nuestros padres, pesa mucho a la hora de recibir regalos.


domingo, 18 de enero de 2015

En Ardales para comenzar el año

Las Navidades como todas las Navidades son muy familiares y este año no iba a ser menos. El día de Nochebuena lo pasamos en casa de nuestros abuelos Pepa y Felipe, donde nos juntamos muchísimo titos y primos y lo pasamos muy bien y comimos muchísimo.

Al día siguiente, para el almuerzo de Navidad, fuimos a casa de mis padrinos José Miguel y MariCarmen y lo pasamos estupendo. Allí estuvo también el hermano de mi abuela Pepi y su mujer, que también se llama Pepi y todos juntos pasamos un  almuerzo muy pero que muy bien y también comimos muchísimo.

En los dos sitios nos cayeron regalos de papá Noel, que aunque esperábamos no estábamos del todo seguro de que fuesen a caer. ¡Fue una gran sorpresa!

Este fin de año, a diferencia de los anteriores, nos fuimos de Fuengirola y lo hicimos junto con nuestros amigos Dani, Jaime y Gabriel y sus padres a un Apartahotel, o algo así, a Ardales. Lo pasamos genial allí. Jugamos durante dos días a cantidad de cosas. Comimos uvas y tiramos petardos hasta que mi padre se hartó. 

El último día paseamos por El Chorro y lo pasamos muy bien también allí. Salir de casa siempre es estupendo.


viernes, 16 de enero de 2015

Montando la Navidad 2015

No habíamos terminado de deshacer las maletas de nuestro viaje a Bélgica y ya teníamos las navidades encima, pero justo antes estaban los exámenes finales y había que apretar un poco porque si deseábamos que los Reyes Magos y Papá Noel se portasen bien con nosotros, lo primero que teníamos que hacer es portarnos bien nosotros.

Al final todo fue estupendo. Yo saqué siete sobresalientes y el resto fueron notables, mientras que mi hermano sacó tres sobresalientes, cuatro notables y tres bien, que tampoco está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que dos de los bien se lo pusieron en Educación Física y Religión porque se lo pusieron a toda la clase.

También tuvimos una fiesta de fin de curso en el cole y mi hermano se vistió de pastor y cantó un villancico en el salón de actos. Fue muy gracioso.

Un viernes fuimos a ver un concierto de la coral en la que mi abuelo Miguel es el director. ¡Cuánta ilusión le hizo al abuelo vernos allí! No fue muy divertido pero lo pasé bien.

Y ese mismo fin de semana, montamos la Navidad en casa y preparamos y la adornamos por todas partes. Montamos el árbol, pusimos el Belén que hizo la abuela Pepi, hasta pusimos pequeñas campanas en todas las puertas y una guirnalda en la puerta de entrada. ¡Ayudamos muchísimo! Y lo mejor, llenamos la pequeña cesta que colocamos en el salón con mantecados, mazapanes y roscos. ¡Qué dulce la Navidad!

martes, 13 de enero de 2015

Cosas por Bélgica

En nuestro viaje a Bélgica hicimos muchas cosas divertidas y que no habíamos hecho antes. Lo primero fue montar en avión. Luego visitamos el Museo de Ciencias Naturales de Bruselas, que ofrecía la mayor exposición de dinosaurios de Europa. Fue increíble imaginar lo inmensos que eran los dinosaurios.

Tomamos gofres, muchos gofres y estaban buenísimos. También nos montamos en una noria, la más alta de Europa o del mundo, no lo recuerdo ahora. Mi madre, que se montó, aunque no debería haberlo hecho, estaba asustadísima y casi rezando para que la noria parara, mientras mi hermano y yo lo pasamos genial.

También visitamos el Atomium que es súper divertido. Ya desde fuera cuesta imaginar que fuese un edificio, o un monumento o lo que quiera que sea, pero que tuviera un ascensor y escaleras mecánicas por dentro parecía increíble. El Manneken Pis es chiquitín y gracioso y ahora cada vez que Miguel hace pipí en la calle decimos que está haciendo un Manneken Pis. ¿no es gracioso?

Una de las cosas que más me ha gustado, si no la que más, es ver el espectáculo navideño de luces en la Grand Place. ¡Y lo vimos por lo menos cuatro veces! Brujas es una ciudad de cuento de hada, con canales, castillos, plazas y casas preciosas. ¡Me encantó!

Montamos en avión, en tren, en metro, en taxi, en barca, en autobús y visitamos muchísimos mercadillos navideños, además de la catedral y el Begijnhof  de Brujas, donde dimos de comer a los patos y a los cisnes. ¡Vaya viaje!

El hotel también estuvo muy chulo y dormimos en una litera. Mi hermano abajo y yo arriba. ¡Ventajas que tiene ser mayor!

domingo, 11 de enero de 2015

¡Viajamos a Bélgica!

Hola, qué tal, aquí estamos un año más escribiendo muchas de las cosas que hacemos, aunque últimamente nos hemos vuelto un poco más vagos, pero es que la verdad es que cada vez tenemos menos tiempo y se nos hace más difícil sentarnos a escribir. Antes de nada quiero desearos un feliz año 2015, que seguro que está lleno de aventuras y cosas chulísimas por hacer.

Yo todavía tengo cosas muy interesantes y divertidas que hicimos el año pasado, como por ejemplo, viajar a Bélgica. El día 13 de diciembre de 2014 mi hermano Miguel y yo, Sofía, cogimos un vuelo en avión por primera vez. Nuestros padres que nos llevaron ya habían volado antes.

Salimos desde el aeropuerto de Málaga y llegamos hasta el aeropuerto de Bruselas. El vuelo de ida estuvo muy chulo, y el de vuelta, bueno, seguro que también, pero la verdad es que nos quedamos dormidos y es que después del viaje llegamos cansadísimos.

El viaje fue estupendo. Viajamos a Bruselas y también a Brujas. Estuvimos en un hotel tres noches aunque en Bruselas estuvimos cuatro días. Tuvimos mucha suerte porque aunque Bruselas es una ciudad muy lluviosa no nos llovió ni una sola gota, aunque frío sí que hizo, especialmente el día que fuimos a Brujas.

En Brujas además  nos montamos en un bote turístico a motor que nos llevó por los canales de Brujas y lo pasamos genial. Fue una experiencia muy divertida.



miércoles, 24 de diciembre de 2014

Un día apadrinados

Estábamos de puente y mis padrinos, Mari Carmen y José Miguel, quisieron llevarnos a mi hermano y a mí, junto con nuestra prima Natalia a pasar un día chulísimo con ellos. Mis padres también vinieron, pero ellos no hicieron todo lo que nosotros hicimos, aunque casi. Mis padrinos, Natalia, Miguel y yo fuimos al centro comercial Plaza Mayor, en la sesión matinal del domingo a ver la película de Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, en 3D, mientras que mis padres fueron a ver otra película que ellos preferían, y es que quisieron aprovechar la oportunidad en la que mi hermano y yo estábamos a buen recaudo con mis padrinos para ir a ver una película al cine.

La película estuvo superdivertida, especialmente la parte en la que estaban Mortadelo y Filemón andando por la calle y una mujer les dijo: dinero por favor -pidiéndoles dinero-, con unas pocas monedas en la mano, y ellos, como si nada, cogieron el dinero pensando que la mujer se lo estaba ofreciendo a ellos. ¿!

Después de ver la película fuimos a comer a un restaurante que está en el mismo centro comercial del Plaza Mayor. Y allí comimos todos juntos. Mi prima Natalia y yo comimos croquetas con patatas mientras que mi hermano comió espaguetis. Para bajar la comida fuimos a la bolera que hay allí en el mismo centro comercial y jugamos todos juntos. Bueno, Miguelito, Natalia y yo jugamos más que los mayores pero ellos también jugaron y mi padrino José hizo un strike, es decir, con una sola bola tumbó todos los bolos. ¡En un solo intento!

Cuando terminamos de jugar a los bolos fuimos a casa de los padrinos y allí todavía tomamos algunos dulces navideños y jugamos un buen rato con la madrina. Empezó a hacerse tarde y llegó la hora de irnos y mis padrinos, antes de irnos, nos regalaron algunos rotuladores y algunas cosas que ellos tenían por casa.

Pasamos un día estupendo, desde la mañana hasta la noche y llegamos a casa reventados de verdad. ¡Lo pasamos tan bien!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Sofía en El Torcal

Cada día mis padres tienen menos tiempo y cada día este blog va poco a poco haciéndose más breve y cada vez menos diario, pero prometemos que cuando tengamos un pequeño hueco intetaremos contar todo lo que estamos haciendo, así cuando pase un tiempo y yo quiera recordar todo lo que hice y cuándo lo hice lo podré encontrar en el blog y además también comparto con todos la apretada agenta que llevamos mi hermano Miguel y yo.

A finales  del mes de noviembre -ya ha llovido- mi clase hizo una excursión a El Torcal, y como yo me apunto a un bombardeo pues fui. Me alegró saber que mi padre nunca ha visitado El Torcal, y que yo he ido a un sitio que él no. ¡Ja! Fue muy divertido y también muy cansado, porque en El Torcal tenemos que andar mucho y además por cuestas muy empinadas, pero como me lo estaba pasando tan bien con mis amigas, pues se me pasó corriendo y casi no me di cuenta cuando ya era la hora de regresar. Fuimos en autobús y llevamos unos bocadillos para almorzar y lo pasamos genial.

Durante la excursión nuestros profesores nos explicaron las distintas cosas interesantes que nos íbamos encontrando por el camino, y de esa manera tan sencilla aprendimos muchas más cosas que viéndolas en un libro, porque nada hay más fácil de aprender que lo que se ha visto y hecho. ¡Ya estoy deseando hacer otra excursión!