sábado, 18 de enero de 2014

Haciendo puzles

Uno de los regalos que nos trajeron los Reyes Magos fueron unos puzles. A mí me trajeron uno que incluía cuatro distintos rompecabezas, lo que le llaman un multipuzle: uno muy sencillo de 50 piezas, otro de 80 otro de 100 y otro de 150 piezas. El último era el más difícil pero lo hice con la ayuda de mi padre pero estoy segura que yo sola podría haberlo hecho, pero como estaba mi hermano y también quiere aprender pues nos ayudó.

A mi hermano le trajeron otro mulitpuzle. El de Miguel era doble de 100 piezas cada uno. Aún es muy difícil para él pero parece que no pero poco a poco lo consiguió, aunque también con un poco de ayuda de mi padre. Lo hicimos el día después del cine, después de ver Futbolín, con la idea de que mi hermano se estuviese quietecito y no se diera un golpe en el labio, porque con cualquier cosa que se rozaba le dolía.

Nos hicimos unas fotos con ellos para que los vieseis. El mío es de las Monster High y el de Miguel de Los Vengadores. Los dos puzles o los seis en realidad están chulísimos.




jueves, 16 de enero de 2014

Futbolín

Llegó el fin de semana y teníamos un cumpleaños pero mis padres no se encontraban muy conformes con la idea de llevar a Miguel, porque en los cumpleaños hay parque de bolas,  y niños jugando y corriendo y Miguel tiene el labio roto, con una gran herida, y no pensaron que fuera buena idea. De manera que decidieron que en lugar del cumpleaños fuésemos al cine.

El cine es una de las cosas que más nos gustan a los dos al mismo tiempo y sobretodo es algo tranquilito para mi hermano Miguel. Así que eso hicimos, fuimos al cine. La película que elegimos fue Futbolín, que Miguel tenía muchas ganas de ver y que, bueno, a mí tampoco me importaba. Sólo por comer palomitas ya vale la pena ir al cine. ¡Qué ricas que están!

La película fue divertida pero creo que a Miguel le gustó más que a mí. Después del cine fuimos al Burguer King, para aprovechar las ofertas de enero, y nos comimos una hamburguesa cada uno. ¡Qué rica que están!

lunes, 13 de enero de 2014

El labio roto de Miguel

Había un partido de fútbol en la tele y nuestros vecinos Óscar y Ana con nuestros amigos Carmen y Óliver vinieron a la casa para verlo juntos. El abuelo Felipe también vino a ver el fútbol y pedimos unas pizzas para todos. 

Ya estaba la segunda parte y llegaron las pizzas. Primero comimos los niños y después los mayores. En cuanto terminamos nos pusimos a jugar. Miguel no paraba de enseñarle a Óliver todos los juegos que le habían traído los Reyes Magos y yo hacía lo mismo con Carmen. De repente Miguel comenzó a llorar. A llorar muy fuerte. Me acerqué a mirar qué le pasaba y estaba sangrando en la boca. Rápidamente fui a avisar a mis padres y cuando llegaron Miguel no podía decir palabra, sólo podía llorar y decir que le dolía. Tenía una gran herida en la boca y parecía que el labio se le había roto. Había estado tirando de un muñeco con Óliver y Miguel se llevó la peor parte. ¡Cosas de niños! En ese momento mis padres tuvieron que dejar todo los que estaban haciendo -comer pizza mientras veían el partido- y tuvieron que tirar para urgencias con Miguelito. ¡Y Miguelito en pijama!

Al final todo fue un susto. Mucha sangre y un gran hinchazón en el labio rajado. No hubo que poner puntos. A Miguel le molesta pero tampoco se queja mucho. ¡Vaya tío más duro!

domingo, 12 de enero de 2014

Madrugando

Llegó el día de los Reyes Magos y tanto mi hermano como yo estábamos nerviosísimos. Primero para ir a verlos en la cabalgata, donde quedamos con nuestros amigos Daniel y Jaime, y luego a la hora de acostarnos. Estábamos tan nerviosos que parecía imposible que nos durmiésemos. 

Primero recogimos todos nuestros juguetes, luego ordenamos el salón intentando dejar un gran espacio libre para los juguetes y después colocamos un par de zapatos de cada uno de nosotros, para que los Reyes Magos agrupasen los juguetes junto a los zapatos. También les dejamos unos bombones para que si tenía ganas se tomaran uno, y un buen vaso de agua para ellos y para los camellos, por si traían sed. Al de tantos preparativos nos entró sueño y nos acostamos.

A las cuatro de la mañana me desperté, y llamé a mis padres desde la cama porque me dio un poco de miedo levantarme y que me encontrase con los Reyes Magos. Mis padres me dijeron que volviese a dormir, que era muy temprano, demasiado, y que aún podían llegar en cualquier momento, porque mientras sea de noche, mientras no salga el sol, todavía es posible que estén trayendo regalos. Me volví a dormir pero una hora más tarde fue mi hermano Miguel el que se despertó, y lo mismo, todavía era temprano. A las seis otra vez y a las siete estábamos los dos en la cama que no podíamos estarnos quietos.

Finalmente a las siete de mañana nos levantamos a ver si los Reyes nos habían dejado regalos y vaya si nos dejaron. ¡Había regalos por todas partes! Grandes y pequeños. Entonces comenzó la locura...

lunes, 6 de enero de 2014

En el burro

La foto que os puse ayer es una foto que hizo mi padre el día que los Reyes Magos vinieron a recoger nuestras cartas al cole. ¡Qué emocionante! Antes de todo eso vino también Papá Nöel y nos recogió otras cartas, y luego nos trajo algunos regalos. Y también hicimos una fiesta en el cole. Miguel se disfrazó de pastor y yo de gitana. Miguel cantó un villancico y yo fui la presentadora de la gala junto con un compañero de la otra clase, y después también actúe. ¡Cuánta diversión! Mis padres dicen que lo hice muy bien. Yo estaba bastante nerviosa, la verdad, y se me notaba, pero aún así no me equivoqué en nada.

Y uno de esos días de vacaciones que están por ahí perdidos fuimos a tomar café y pasteles -Miguel y yo tomamos batidos y pasteles- a una pastelería que le gusta mucho a mi madre, y yo creo que es el sitio donde ponen los trozos de pasteles más grandes que yo haya visto. ¡Son gigantes! Y además están buenísimos.

De camino a la pastelería, en la Cala de Mijas -que es donde está la pastelería- nos cruzamos con una estatua de un burro, donde nos hicimos unas fotos y lo pasamos muy bien. Aquí va una.

sábado, 4 de enero de 2014

Esperando los Reyes

Se acercan la fecha en la que los Reyes Magos van a venir a traernos juguetes. Mi hermano y yo estamos muy nerviosos, pero estamos seguros que este año va a ser mejor año de regalos. Primero y muy importante porque los dos hemos sacado muy buenas notas. Miguel, según su profesor, "es trabajador y muestra interés en su tarea, está mucho más centrado en su trabajo. Controla algo más su nerviosismo." Y todo, o prácticamente todo lo que se espera de él en clase lo está consiguiendo o lo ha conseguido. Y eso que Miguel es de los más chicos de su clase, pues nació en octubre.

Yo también he tenido buenas notas. He sacado ocho sobresalientes. Todas las asignaturas menos gimnasia, en la que tengo un notable. Y es que he faltado mucho porque he estado mala con la neumonía primero, y luego con lo del diente. Pero no importa, en la próxima lo intentaré de nuevo.

Aquí os pongo una foto mía en el justo momento en el que le entrego mi carta al Rey Gaspar. ¡Estoy deseando que lleguen los Reyes.

sábado, 28 de diciembre de 2013

De teatro por Málaga

No había casi terminado de recuperarme de la operación de mi diente cuando fuimos al teatro. Mis padres habían comprado con tanta antelación las entradas que tuvieron que tener en cuenta la fecha del teatro para mi operación y después para su viaje a Alemania.

Al final todo salió bien y pudimos ir. Con nosotros cuatro también vinieron nuestro primo Daniel y sus padres, tita Rosi y tito Chiqui, y el bebé que viene en camino. La obra era la Cenicienta y a mí me encantó. Creo que a la que más de todos. A mi hermano en algunos momentos le aburría y mi primo, que sí que le gustó, no quiso participar en muchos momentos cuando hay que aplaudir y cosas así. Por eso yo fui la que más disfrutó. Lo pasé genial. El teatro me encanta y cada vez que sé que voy a ir  a una obra de teatro estoy impaciente porque llegue el día.

Otra cosa que me gusta del teatro es que cada vez que vamos, después nos acercamos a una pizzería que hay cerca de allí: Ristorante Pizzería Lorenzo. ¡Me encanta! Mi combinación preferida es: pan de ajo, lasagna y el crêpe de chocolate de postre. Para chuparse los dedos.

Después dimos una larga vuelta por el centro y vimos la iluminación del centro de Málaga. ¡Todo está precioso!

viernes, 27 de diciembre de 2013

Un diente de menos

Antes de las navidades y después del viaje de mis padres a Alemania, tuve que ir al hospital para que me quitasen un diente que venía cuando no tenía que venir, y al final tras mirármelo más de un médico, decidieron que habría que quitarlo, así que eso hicieron.

No fui al hospital de muy mala gana porque aunque mis padres me habían explicado que me iban a dormir, y que dormiría en el hospital y que tendría que estar un buen rato sin beber y sin comer, o que iba a inflamárseme la boca. A pesar de que sabía todo eso y ya me lo habían dicho, no me daba mucho miedo pensarlo pero después, una vez pasado todo, me dio mucho susto verme en una cama con una vía en el brazo, conectada a una bolsa con un líquido, y con unas cuantas pegatinas por el pecho y con la boca bastante hinchada, aunque -según mis padres- menos de lo esperado. Nada de todo esto era como lo esperaba. Lo sabía y me lo habían dicho, pero yo lo imaginaba de otra forma y pensé que mis padres me habían engañado. Estuve en un quirófano pero yo no lo imaginaba así.

Y más tarde, ya en la habitación, cuando el doctor dijo que todo habían ido estupendamente -¿estupendamente?- pasé un muy mal rato porque me moría de hambre y nadie quería darme nada de comer ni nada de beber. ¡Es lo que peor llevaba! Tenía mucha sed y estaba deseando beber agua, pero nada, nadie me daba agua, no me dejaban ni mirarla.

Al menos la vista desde la habitación era muy bonita pues se veía la Catedral de Málaga. Algún día diré que me quitaron un diente junto a la Catedral y que al día siguiente el Ratoncito Pérez vino, puntual como siempre, y me trajo un libro de Agatha Mistery. Por lo menos algo saldré ganando por tener un diente de más.

En la foto se ve que me llevé a mi peluche Hipo, que es con el que duermo a diario.

martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

Estoy muy nerviosa. ¡Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad! Y Papá Nöel va a venir a dejarnos algunos regalos, aunque no muchos dicen mis padres, porque hay muchos niños y no podrán cargar con los regalos de todos, pero ya vendrán después Los Reyes Magos. Jo, qué nervios.

Mi hermano y yo nos hemos portado muy bien, especialmente en estas últimas fechas. Hoy por ejemplo he hecho un dibujo para las Navidades, mientras mi hermano Miguel ha estado él solo recogiendo todos los líos de la casa. Un beso fuerte a todos y Feliz Navidad a todos. ¡Qué os traigan muchos regalitos!


lunes, 23 de diciembre de 2013

Frozen

Hay semanas en las que no pasa realmente nada fuera de lo común, en cambio hay otras que parece que todas las cosas se juntan para que ocurran sin descanso. Estas últimas semanas han sido unas de esas sin parar.

Primero mis padres se fueron de viaje a Alemania, y mi hermano Miguel y yo nos quedamos en casa de la abuela Pepa y el abuelo Felipe. Mis padres nos llevaron la noche antes de irse porque se iban muy temprano y no querían despertarnos tan temprano para llevarnos a la calle, así que el día antes nos fuimos a casa de los abuelos. Bueno nos llevaron a nosotros y a nuestros maletones de por si acaso: por si llueve, por si hace frío, por si pasa esto, por si pasa lo otro...

En casa de los abuelos estamos estupendamente porque los abuelos están muy pendiente de nosotros, además todo el mundo viene a hacernos una visita y a pasar un rato con nosotros. Mi primo Daniel vino todos los días a visitarnos al igual que nuestro primo Lucas. Por si fuese poco mis padrinos José Miguel y Mari Carmen, junto con el abuelo Miguel, vinieron a por mi hermano Miguel y a por mí y también por Natalia y los seis juntos fuimos al cine, y vimos la película Frozen ¡en 3D! ¿No es maravilloso? ¡Qué bien lo pasamos!
 
La película nos encantó y también las palomitas. Después de la película fuimos al Burger King a comernos unas hamburguesas y después, como si no fuese suficiente nos montamos en algunos cacharros. ¡Qué buen día echamos! ¡¡¡¡Ya estoy deseando ir otra vez el año que viene!!!!

domingo, 22 de diciembre de 2013

En casa de los abuelos

Mejoré de la neumonía después de tomar una semana completa antibióticos y de quedarme en casa, sin ir al cole, y pasé todos los días tumbada en el sofá viendo la tele, o sentada en la mesa pintando y cosas así. Tanto tiempo estuve en la casa que ya me entraron ganas de salir y de ver a mis amigas. ¡Ni siquiera iba al inglés y mucho menos al pádel! 

Pero más lenta que rápida pasó la semana, y volví al cole, y regresé a las clases de inglés, pero poco me duró la monotonía, pues mis padres tenían pensado ir de viaje a Alemania, y mi hermano y yo nos quedamos en casa de los abuelos Felipe y Pepa. Ellos iban sólo tres noches pero nosotros estuvimos cuatro porque el primer día volaban tan temprano que no querían que estuviésemos allí para no tener que despertarnos muy temprano.

A mi hermano y a mí nos encanta estar en casa de los abuelos. Allí somos unos auténticos reyes. Los abuelos hacen casi todo lo que les pedimos. Si queremos ir al parque y no hay nada que lo impida, nos llevan. Si queremos comer espaguetis, la abuela los hace, que queremos un bombón nos lo dan. Todo es sencillo y a nuestro gusto. También nos podemos acostar más tarde, y a además vienen muchos primos a vernos a casa de la abuela. A veces viene Daniel, otras Lucas y puede que Celia. Estamos muy bien acompañados.

Encima también vinieron a por nosotros mis padrinos Mª Carmen y José Miguel, y también el abuelo Miguel, y todos juntos con Natalia fuimos al cine, a ver una película en 3D.  Pero lo que hicimos lo contaré en la próxima entrada.

Esta foto se la enviaron mis padrinos a mis padres mientras estaban en Alemania. ¡Qué les gustó verla!

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Actividades

Hace ya una semana y media que no practico ningún deporte, y es que he estado mala con una neumonía. El sábado pasado no, el anterior, ya llegaba yo un poco con mocos y con tos, pero durante la celebración del cumpleaños de mi tita Cristina, mientras jugaba con mi prima Celia, Miguel y Daniel, me encontraba bastante cansada, y me dolía el pecho. Quería ir a cada y descansar. Durante la noche respiré muy agitada, con la respiración dificultosa y por la mañana mis padres me llevaron a urgencias. Neumonía.

Así que la semana pasada la tiré completa sin ir al cole, ni por supuesto al pádel ni a nada. El viernes fui a la clase de inglés, porque solo era una hora y además era sentada y sobretodo porque estaba cansadísima de estar en casa sin salir. También el sábado por la mañana fui a pintura, que me encanta, y sólo eran dos horas, que se me pasaron rapidísimo. Desde el lunes vuelvo al cole y para recuperar el tiempo perdido me han mandado muchísimos ejercicios, pero yo estaba con ganas de hacerlo, así que no me importó.

Mi hermano mientras yo he estado mala en casa ha mantenido su agenda normal. Ha seguido yendo al cole, y al fútbol, y la inglés y a todo, y aunque no lo creáis también ha cuidado de mí, a su manera, pero ha cuidado. 

Está muy contento con el fútbol. Cada día viene y me cuenta si ha jugado de defensa, o de centrocampista o de portero. Por ahora a eso es de lo que juega. Ayer martes jugó de portero y ganaron 4 - 1. Y aunque le marcaron un gol estaba contento porque había hecho varias paradas.

El fin de semana anterior, jugó un partido contra los niños de Los Boliches y al final quedaron 3 -3. Miguel jugó de defensa y también hizo muchas jugadas buenas. El profesor no paraba de decirle, bien Miguelito, bien. ¡Qué contento vuelve del fútbol cuando juega bien!