Ayer vinieron a visitarme por la noche tita Cristina y tito David. ¡Me encanta! Jugamos un montón mientras papi intentaba resolver el problema que tenemos en casa con internet, por lo visto intentando engancharse a alguna red inalámbrica que encontrase por ahí. Yo no entiendo nada pero mis padres andan bastante fastidiados.Pedimos pizza riquísima de esa que trae un hombre vestido de rojo. ¡Buenísima! Pero lo extraordinario es que jugué tanto, corrí tanto y disfruté tanto que hubo un momento en que estaba exhausta y quería irme a mi cama. Estaba destrozada y al día siguiente hay que ir al cole. Y aunque había dormido siesta, ya no podía más. Además tenía ganas de estrenar mis nuevas sábanas de Kitty, que son suaves suaves suaves. Aunque lo que a mí más me gusta es dormir en la camita de mis padres.




