domingo, 2 de marzo de 2014

El kebab de Miguel

Mi hermano Miguel es un canijo pero no es un canijo porque no coma, no, sino porque no para de moverse, no para quieto en ningún sitio. Desde que se levanta hasta que se acuesta, durante todo el día, va de un lado de la casa para otro y siempre lo hace a toda velocidad. Si salimos a la calle, vayamos donde vayamos, él siempre es como si hubiese ido tres veces porque todo el rato está moviéndose. Mi padre dice que Miguel es como un río que siempre está en movimiento.

Además de moverse mucho también lo hace todo a lo bruto y eso, según me cuentan mis padres, también es algo que hace que no engorde, porque lo que es comer, cada día come más. Ahora está en un momento en el que le gusta casi todo. Que mis padres comen comida china, él la prueba, que mis padres comen un pescado, él lo prueba, que mis padres comen comida india, él también la prueba, y lo mejor de todo es que normalmente le gusta. El otro día para no ir más lejos mis padres pidieron un kebab y Miguel dijo que él quería uno para él también, y mis padres se lo pidieron. Ya lo había probado la vez anterior y le había gustado. Cuando el kebab llegó, con lechuga y cebolla incluida, cualquiera se lo quitaba de las manos. Devoraba. 

viernes, 28 de febrero de 2014

El día de Andalucía en el cole

Hace una semana, el viernes pasado, en el colegio celebramos el día de Andalucía. No podíamos celebrarlo el día de Andalucía porque ese día precisamente no tenemos colegio y los días que había antes eran semana blanca, de manera que lo celebramos con una semana de antelación.

Mi hermano y yo estábamos en casa todo el rato cantando el himno de Andalucía, que poco a poco y después de cantarlo mucho lo hemos aprendido. Además para ese día en el colegio no teníamos clases de verdad, quiero decir que aunque íbamos a ir al cole no íbamos a recibir clases sino que íbamos a pasar el día de actividad en actividad. Una detrás de otra. Recitamos poesías, cantamos canciones, jugamos y desayunamos un desayuno andaluz, es decir, pan con aceite. Así que como iba a ser un día especial nos vestimos de una manera diferente. Mi hermano se vistió con una camisa blanca y con pañuelo verde, como en los Sanfermines pero en verde, y las niñas íbamos con una flor en el pelo y algún otro detalle, como por ejemplo un collar del vestido de gitana o unas pulseras a juego.

Por una cosa o por otra el día de Andalucía es un día estupendo.

domingo, 9 de febrero de 2014

El Balón de Oro

Mi hermano sigue jugando al fútbol, y cada día lo hace mejor aunque todavía le queda mucho que aprender. Ahora le ha dado por ser portero. Un día en un partido el profesor lo puso de portero y paró un montón de tiros y entonces lo dejó durante todo el partido. Al terminar muchos le dijeron lo bien que había parado y desde entonces  ya casi prefiere jugar de portero que de jugador.

En el último partido jugó de portero y también de jugador. Un tiempo de cada. Dice mi padre que como jugador es de los que más corren y además es más rápido que la mayoría pero luego a la hora de golpear la pelota se hace un buen lío y no atina bien, y que de portero no es malo, se tira, sale a lo pies y no tiene miedo a que le den un pelotazo, pero nada importa, lo importante es que se lo pasa en grande.

Ahora como mamá no para de lavar ropa de deporte el abuelo Miguel le ha comprado la equipación del Real Madrid, con el número de Cristiano Ronaldo, y tendríais que verlo lo contento que va con la equipación del Balón de Oro.


martes, 28 de enero de 2014

Cocinando galletas

Uno de los regalos que recibí el día de Reyes fue un libro de cocina para niños. Es un libro súper divertido. Desde el primer momento en el que vi el libro supe que quería hacer galletas. Se lo dije a mi madre y me prometió que un fin de semana que tuviésemos un poco de tiempo libre las haríamos. Y como lo dijo lo hizo. Bueno, las hicimos. 

El resultado fue muy bueno, aunque no tanto como deseábamos. De sabor estaban estupendas pero no sabemos por qué salieron algo duras. Se podían comer pero no estaban tiernas. Pero no pasa nada. Nos las comimos todas y seguramente las próximas que hagamos nos saldrán más buenas, pero en mi cabeza y mirando el libro creo que haremos otra cosa. Ya lo veréis.


domingo, 26 de enero de 2014

Algunas lecturas

Hace tiempo mi padre y yo tuvimos la idea de hacerme una foto con cada uno de los libros que yo leyera para que pudiera después colgarla en una entrada de este blog, de manera que así quedara escrito en el blog aquellos libros que yo me había leído e incluso que pudiera contar lo que me había parecido cada libro. Al principio lo hicimos, pero luego, con el trajín de los días y el ir y venir se fue haciendo cada vez más difícil. Además ahora también mi hermano está aprendiendo a leer, y claro, también tendríamos que colgar aquí una foto de él y su libro, que aunque no lo creáis ya lleva leído más de uno y de dos y de tres.

Aunque parezca que no, tanto mi hermano Miguel como yo leemos bastante. Casi cada noche antes de dormirnos leemos algo. A veces yo le leo a Miguel un cuento de los que él tiene y después no echamos a dormir. A él le gusta que yo le lea cuentos y a mí me gusta leérselos.

Aquí os pongo el libro que le he leído a Miguel, Callou y Gilbert y el que  me he leído yo, El Club de Tea en Peligro.

En las fotos salimos en pijama, justo después de despertarnos. Por eso no estamos ni siquiera peinados, pero no pasa nada.



viernes, 24 de enero de 2014

Caminando con dinosaurios

Llegó el domingo pasado y mi hermano se moría de ganas de ir al cine. Llevaba mucho tiempo deseando ver Caminando con dinosaurios, y por fin había llegado el día de ir a verlo. Estaba bastante nervioso antes de que comenzara la película y una vez en la butaca, no paraba de moverse. Se comía las palomitas a puñados mientras esperaba el inicio. ¡Jo, qué emocionado estaba!

Cada vez que aparecía un dinosaurio nuevo en la pantalla, mi hermano daba un salto en la butaca de emoción y lo señalaba y gritaba el tipo de dinosaurio que era. Si acertaba o no, ninguno lo sabemos, porque nadie parece saber de dinosaurios tanto como él, y la verdad es que saber nombres se sabe unos cuantos. Él dice ese es un Diplodocus, y ese un Tyrannosaurus y ese otro un Stegosaurus y aquel un Triceratops. Así todo el rato. Orgulloso al menos de saberse un buen número de distintos dinosaurios. ¡Valiente paleontólogo tenemos en casa!


sábado, 18 de enero de 2014

Haciendo puzles

Uno de los regalos que nos trajeron los Reyes Magos fueron unos puzles. A mí me trajeron uno que incluía cuatro distintos rompecabezas, lo que le llaman un multipuzle: uno muy sencillo de 50 piezas, otro de 80 otro de 100 y otro de 150 piezas. El último era el más difícil pero lo hice con la ayuda de mi padre pero estoy segura que yo sola podría haberlo hecho, pero como estaba mi hermano y también quiere aprender pues nos ayudó.

A mi hermano le trajeron otro mulitpuzle. El de Miguel era doble de 100 piezas cada uno. Aún es muy difícil para él pero parece que no pero poco a poco lo consiguió, aunque también con un poco de ayuda de mi padre. Lo hicimos el día después del cine, después de ver Futbolín, con la idea de que mi hermano se estuviese quietecito y no se diera un golpe en el labio, porque con cualquier cosa que se rozaba le dolía.

Nos hicimos unas fotos con ellos para que los vieseis. El mío es de las Monster High y el de Miguel de Los Vengadores. Los dos puzles o los seis en realidad están chulísimos.




jueves, 16 de enero de 2014

Futbolín

Llegó el fin de semana y teníamos un cumpleaños pero mis padres no se encontraban muy conformes con la idea de llevar a Miguel, porque en los cumpleaños hay parque de bolas,  y niños jugando y corriendo y Miguel tiene el labio roto, con una gran herida, y no pensaron que fuera buena idea. De manera que decidieron que en lugar del cumpleaños fuésemos al cine.

El cine es una de las cosas que más nos gustan a los dos al mismo tiempo y sobretodo es algo tranquilito para mi hermano Miguel. Así que eso hicimos, fuimos al cine. La película que elegimos fue Futbolín, que Miguel tenía muchas ganas de ver y que, bueno, a mí tampoco me importaba. Sólo por comer palomitas ya vale la pena ir al cine. ¡Qué ricas que están!

La película fue divertida pero creo que a Miguel le gustó más que a mí. Después del cine fuimos al Burguer King, para aprovechar las ofertas de enero, y nos comimos una hamburguesa cada uno. ¡Qué rica que están!

lunes, 13 de enero de 2014

El labio roto de Miguel

Había un partido de fútbol en la tele y nuestros vecinos Óscar y Ana con nuestros amigos Carmen y Óliver vinieron a la casa para verlo juntos. El abuelo Felipe también vino a ver el fútbol y pedimos unas pizzas para todos. 

Ya estaba la segunda parte y llegaron las pizzas. Primero comimos los niños y después los mayores. En cuanto terminamos nos pusimos a jugar. Miguel no paraba de enseñarle a Óliver todos los juegos que le habían traído los Reyes Magos y yo hacía lo mismo con Carmen. De repente Miguel comenzó a llorar. A llorar muy fuerte. Me acerqué a mirar qué le pasaba y estaba sangrando en la boca. Rápidamente fui a avisar a mis padres y cuando llegaron Miguel no podía decir palabra, sólo podía llorar y decir que le dolía. Tenía una gran herida en la boca y parecía que el labio se le había roto. Había estado tirando de un muñeco con Óliver y Miguel se llevó la peor parte. ¡Cosas de niños! En ese momento mis padres tuvieron que dejar todo los que estaban haciendo -comer pizza mientras veían el partido- y tuvieron que tirar para urgencias con Miguelito. ¡Y Miguelito en pijama!

Al final todo fue un susto. Mucha sangre y un gran hinchazón en el labio rajado. No hubo que poner puntos. A Miguel le molesta pero tampoco se queja mucho. ¡Vaya tío más duro!

domingo, 12 de enero de 2014

Madrugando

Llegó el día de los Reyes Magos y tanto mi hermano como yo estábamos nerviosísimos. Primero para ir a verlos en la cabalgata, donde quedamos con nuestros amigos Daniel y Jaime, y luego a la hora de acostarnos. Estábamos tan nerviosos que parecía imposible que nos durmiésemos. 

Primero recogimos todos nuestros juguetes, luego ordenamos el salón intentando dejar un gran espacio libre para los juguetes y después colocamos un par de zapatos de cada uno de nosotros, para que los Reyes Magos agrupasen los juguetes junto a los zapatos. También les dejamos unos bombones para que si tenía ganas se tomaran uno, y un buen vaso de agua para ellos y para los camellos, por si traían sed. Al de tantos preparativos nos entró sueño y nos acostamos.

A las cuatro de la mañana me desperté, y llamé a mis padres desde la cama porque me dio un poco de miedo levantarme y que me encontrase con los Reyes Magos. Mis padres me dijeron que volviese a dormir, que era muy temprano, demasiado, y que aún podían llegar en cualquier momento, porque mientras sea de noche, mientras no salga el sol, todavía es posible que estén trayendo regalos. Me volví a dormir pero una hora más tarde fue mi hermano Miguel el que se despertó, y lo mismo, todavía era temprano. A las seis otra vez y a las siete estábamos los dos en la cama que no podíamos estarnos quietos.

Finalmente a las siete de mañana nos levantamos a ver si los Reyes nos habían dejado regalos y vaya si nos dejaron. ¡Había regalos por todas partes! Grandes y pequeños. Entonces comenzó la locura...

lunes, 6 de enero de 2014

En el burro

La foto que os puse ayer es una foto que hizo mi padre el día que los Reyes Magos vinieron a recoger nuestras cartas al cole. ¡Qué emocionante! Antes de todo eso vino también Papá Nöel y nos recogió otras cartas, y luego nos trajo algunos regalos. Y también hicimos una fiesta en el cole. Miguel se disfrazó de pastor y yo de gitana. Miguel cantó un villancico y yo fui la presentadora de la gala junto con un compañero de la otra clase, y después también actúe. ¡Cuánta diversión! Mis padres dicen que lo hice muy bien. Yo estaba bastante nerviosa, la verdad, y se me notaba, pero aún así no me equivoqué en nada.

Y uno de esos días de vacaciones que están por ahí perdidos fuimos a tomar café y pasteles -Miguel y yo tomamos batidos y pasteles- a una pastelería que le gusta mucho a mi madre, y yo creo que es el sitio donde ponen los trozos de pasteles más grandes que yo haya visto. ¡Son gigantes! Y además están buenísimos.

De camino a la pastelería, en la Cala de Mijas -que es donde está la pastelería- nos cruzamos con una estatua de un burro, donde nos hicimos unas fotos y lo pasamos muy bien. Aquí va una.

sábado, 4 de enero de 2014

Esperando los Reyes

Se acercan la fecha en la que los Reyes Magos van a venir a traernos juguetes. Mi hermano y yo estamos muy nerviosos, pero estamos seguros que este año va a ser mejor año de regalos. Primero y muy importante porque los dos hemos sacado muy buenas notas. Miguel, según su profesor, "es trabajador y muestra interés en su tarea, está mucho más centrado en su trabajo. Controla algo más su nerviosismo." Y todo, o prácticamente todo lo que se espera de él en clase lo está consiguiendo o lo ha conseguido. Y eso que Miguel es de los más chicos de su clase, pues nació en octubre.

Yo también he tenido buenas notas. He sacado ocho sobresalientes. Todas las asignaturas menos gimnasia, en la que tengo un notable. Y es que he faltado mucho porque he estado mala con la neumonía primero, y luego con lo del diente. Pero no importa, en la próxima lo intentaré de nuevo.

Aquí os pongo una foto mía en el justo momento en el que le entrego mi carta al Rey Gaspar. ¡Estoy deseando que lleguen los Reyes.