lunes, 7 de mayo de 2012

Vicky el Vikingo

La semana pasada, en una de esas tardes durante la semana que no tenemos tantas cosas que hacer, Miguel papá y yo nos sentamos en el salón de casa, corrimos las cortinas, apagamos las luces y vimos una película de niños, pero que no era de dibujos, pero sí muy divertida: Vicky el vikingo y el martillo de Thor.

Durante la película había algunas escenas en las que daba algo de miedo y tanto Miguel como yo nos apretábamos a papá para que nos protegiera. Miguel muchas veces repetía que se quería ir con mamá, pero mamá no estaba en casa.

En la película, durante un buen rato, había mucha nieve, y desde que este pasado invierno estuvimos en Sierra Nevada, pude imaginarme cuánto frío debería estar pasando Vicky entre tanta nieve.

También le expliqué a mi padre que Vicky cuando se toca la nariz no tiene grandes ideas, sino que cuando tiene grandes ideas se toca la nariz. ¡Que no es lo mismo! Porque cuando Vicky se esté tocando la nariz, por ejemplo, si tiene un pequeño moco, no está teniendo una idea genial, pero cuando está teniendo una gran idea, entonces, siempre, se toca la nariz. ¿Lo entendéis?

domingo, 6 de mayo de 2012

Descansando

El lunes en casa tuvimos puente, por lo que nos quedamos en cama hasta que ya no pudimos más, que era bastante. ¡Eran más de las diez de la mañana! Me desperté y fui hacia la cama de mis padres y allí los encontré a los dos, todavía tumbados, pero con las luces encendidas y leyendo. Dicen que para un día que nos levantábamos tarde, tenían que aprovechar.

Un minuto después se despertó Miguelito y ya venía pensando en luchar y en dar puñetazos y saltos y en cosas así. Decidimos ir a desayunar a la calle y fuimos a la churrería de Pepe, nuestro vecino. ¡Qué nos gusta a todos ir a desayunar allí!

Después del desayuno mi madre y Miguel volvieron a la casa mientras que papá y yo fuimos de compras al supermercado. ¡Me gusta ir al supermercado con papi! Siempre, tras portarme bien, consigo que me compre alguna cosilla. ¡Cuántas cosas compramos! Volvimos, aparcamos en el parking y al subir a casa comenzó a llover.

Luego pasamos toda la tarde en casa, viendo los dibujos, tirados en el sofá, dibujando y tirándonos peos. ¡Con el tirapeos, claro! ¡Qué divertido todo! ¡Un día verdaderamente descansado!

viernes, 4 de mayo de 2012

El tirapeos

Este fin de semana ha sido un poco más largo de lo normal. Por eso hemos tenido más tiempo para hacer más cosas. El único inconveniente ha sido la lluvia, que ha echado abajo algunos de nuestros planes.

El viernes vino a casa a visitarnos nuestra amiga Mª José, que nos trajo un regalo para cada uno de nosotros, quiero decir uno para Miguel y otro para mí. Era la primera vez que veía una cosa así: unos "tirapeos". Los tirapeos son muy divertidos porque a parte de imitar el ruido de los "peos", también tiene una pinta asquerosa que hace que nadie tenga ganas de acercarse a ellos. Miguel no hace otra cosa que estar todo el día luchando con los Gormitis y su tirapeos naranja. Mi tirapeos es de color verde.

Al día siguiente, el sábado, estábamos invitados a un bautizo de un niño, que es un primo segundo nuestro. Desde el sábado se llama Mariano, igual que su padre, pero en nuestra casa todos cuando hablamos de él, le llamamos Marianito. Lo pasamos genial en la celebración porque además de muchas personas, estuvieron Blanca, Nacho, Celia y algunos niños más. Después del bautizo vinieron a nuestra casa tita Cristina y tito David y pudimos enseñarles los "tirapeos". ¡Qué bien que lo pasamos!

El domingo teníamos una obra de teatro en el Teatro Echegaray, en Málaga, y hacia allí nos fuimos. La obra se llamaba Peneque, la canción del pirata y lo pasamos superbien en la obra. Tanto a Miguel como a mí nos encantó. ¡Siempre lo pasamos superbien en el teatro! Después del teatro, como estaba lloviendo, volvimos a Fuengirola para almorzar, y además porque mi padre tenía que venir a Fuengirola a dejarnos para después volver a Málaga para ver un partido muy importantísimo de fútbol.

Os pongo una foto de Miguel poniendo cara de bueno. ¡Hasta cuando pone cara de bueno se nota que es un bicho!

lunes, 30 de abril de 2012

Jasmine

Después de mi cumpleaños, de la fiesta y de la diversión, todas las cosas vuelven a la normalidad, por eso, el día de mi cumpleaños cuando todo pasó, con el pijama puesto, derrotada, me tumbé en la cama y me llevé a mi peluche de siempre, mi hipopótamo favorito. No sé por qué pero es así, no es el más bonito, pero es al que le tengo más cariño. Es mi guardián de la oscuridad.

Pero anoche, digo, por primera vez en mucho tiempo, tuve una acompañante nueva, mi nueva princesa Jasmine. Me la acababan de regalar y no pensaba separarme de ella. Es tan maravillosamente guapa. ¡Qué bien dormí junto a ambos!

Por la mañana les eché a un lado y mientras me vestía estuve echando un ojo a los libros que me habían regalado, y de camino al cole le iba contando a mi padre las ganas que tenía de volver a casa para así, esta tarde, poder leer mis nuevos cuentos. Miguel se pasó todo el camino diciendo que no quería ir al comedor, que estaba muy cansado. Y es que anoche terminó machacado, pero seguro que pronto todo volverá a la normalidad y se recargará de energía de nuevo.

martes, 24 de abril de 2012

¡Seis años!

Ayer fue mi cumpleaños. ¡Jo, cuántas cosas tengo por contar! Por ser mi cumpleaños nos despertamos algo más temprano y es que teníamos que llegar algo antes al cole para poder darle a mi señorita una tarta para poder tomarla con mis compañeros de clase. Mamá fue la que nos llevó al cole y también la que le dio la tarta a la señorita. Me pusieron una corona, que pude llevar todo el día en clase, porque para eso era mi sexto cumpleaños.

El día que alguien cumple años, mi señorita siempre hace que sea un día superespecial en clase. ¡Cantamos, bailamos y comemos tarta! ¿No es fantástico?

Al terminar no fuimos con casi siempre al comedor, sino que mi padre vino a recogernos y nos fuimos para nuestra casa, nos preparó la comida, y nos bañó, todo muy rápido para que nos diese tiempo de llegar a mi fiesta de cumpleaños los primeros. ¡Qué emocionante! Miguel se quedó dormido en el corto paseo desde la casa hasta el parque de bolas, pero en esta ocasión cuando despertó no lloró mucho porque estaba dentro de un parque de bolas.

Poco a poco fueron llegando todos los invitados, especialmente mi primos, mis abuelos, mis compañeros de cole, mis titos... no faltó nadie. ¡Fue una fiesta estupenda! Vino hasta Minnie, y además me trajo una tarta. ¡No me lo podía creer! Fue una fiesta de cumpleaños sensacional, estuve jugando hasta que ya no pude más. Entre dar besos, jugar, abrir regalos, jugar más, soplar la vela del seis, tirar de la piñata y todo lo demás, terminé el día destrozada, pero destrozada de felicidad. ¡Qué duro es cumplir años!

lunes, 23 de abril de 2012

Descansar y descansar

Este fin de semana ha sido algo extraño para mí. En principio tenía previsto un sábado superdivertido con un cumpleaños de un amigo mío en un parque de bolas, por lo que estaba muy contenta e ilusionada, sin embargo no me encontraba muy bien de ánimo porque había estado un poco con fiebre la noche anterior, y además antes había vomitado la comida. Pero entre mis ganas de ir y que me sentía algo mejor, fuimos.

Me equivocaba. Al poco rato de estar en el cumpleaños tras probar el primero de los bocados a un bocadillo, sentí que no estaba bien. No tenía ganas de saltar, ni de jugar, ni nada de eso, por lo que le pedí a mi madre que nos volviésemos a la casa. Me estaba entrando mucho sueño y también algo de frío. Así que mi madre, sin pensárselo, recogió las cosas, agarró a mi hermano de un brazo y nos llevó a casa. También vino con nosotros Oliver, un compañero mío del cole, que además de mi amigo es mi vecino, mientras que su padre y su hermanita se quedaron en nuestra casa viendo un partido de fútbol con papá.

Nada más llegar a casa me puse el pijama y me acosté. Estaba malísima, con dolor de barriguita y de garganta. Menos mal que mis padres me llevaron al médico por la mañana y ya tenían preparada la medicina que me tenía que tomar, que me vino superbien. Pasé toda la noche, desde la tarde, tumbadita en la cama descansando.

Mientras estaba en la cama vino mi primita Natalia, con mis titos Paco y Ana. ¡Qué sorpresa! ¡Pero que penita, porque yo no tenía ganas de levantarme! ¡Sólo quería descansar y descansar!

Desperté el domingo bastante mejorada. Sin nada de apetito pero mucho más animada. Tanto que les pedí a mis padres que nos llevaran al parque, y ellos, con tal de tenerme contenta, nos llevaron a mi hermano y a mí. Fuimos a almorzar al bar que hay allí, en el parque, pero no comí mucho, o más bien casi nada, porque aunque estaba mejor, no estaba todavía lo suficientemente bien. Vinieron con nosotros a almorzar los padrinos de Miguel, mis titos Cristina y David, y también vinieron, aunque sólo se quedaron a tomarse un rato pequeño, nuestro tito Paco y Natalia, porque tita Ana estaba en la playa. ¿No es increíble que vinieran? ¡Qué bien lo pasamos todo el rato con ellos! ¡Sí que fue una sorpresa que vinieran todos!

viernes, 20 de abril de 2012

¡Qué rollo!

Ya desde ayer estaba yo regular de la barriga. Mi padre fue a llevar a Miguel al inglés pero yo me quedé en casa con mamá, y es que me estaba doliendo un poco la barriga y también tenía un poco de fiebre. Luego durante la tarde fui mejorando pero aun así no quise tomar nada para cenar, y es que el sábado tengo el cumpleaños de un amigo de mi clase y no me lo quiero perder. Así que me acosté sin cenar y la noche la he pasado más o menos bien.

Esta mañana no he querido tomarme todo el Colacao, ni tampoco todo el pan con mantequilla -que es algo raro en mí- pero, en cambio, sí quería ir al cole. Me encontraba con ganas y además íbamos a celebrar el cumple de mi amigo en clase, y eso es siempre muy divertido, pero una vez en el cole, me empecé a sentir peor, volvió a dolerme la barriga y tenía un poco de frío, de manera que se lo dije a mi seño, que dijo que iba a llamar a mis padres.

En menos de media hora mi padre estaba allí para recogerme y llevarme a casa. De camino a casa compró un Aquarius, y también botellines de agua y un ratito después me dio la medicina para bajarme la fiebre porque tenía 38 grados, que aunque no es mucho, ya me tenía tumbada en el sofá. ¡Qué rollo es estar mala! Lo único bueno de estar mala es que me tumbo en el sofá, mi padres me tapan con una mantita, me colocan una botellita de agua cerquita y el mando de la tele para que vea lo que yo quiera.

jueves, 19 de abril de 2012

Más de un metro

Ayer fui al cole, como un día normal, pero mi hermano se fue con mis padres pues tenía una cita con el médico. Mi hermano está teniendo problemas para retener el pipí cuando va al váter, y además va muchas veces al váter de lo que se puede considerar normal. Tanto va que muchas veces no llega. De todas maneras dicen mis padres que va muy bien y que poco a poco, porque hay que tirar de paciencia, va a ir mejorando y dentro de nada hará pipí sin problemas.

Pues a lo que venía es que ayer, cuando estaba en el médico, y él siempre se porta muy bien en el médico, lo midieron y ya mide más de un metro, exactamente un metro y tres centímetros. ¡A ver si crece rapidito y se pone a mi altura, aunque lo dudo, porque yo soy ya sin duda la más alta de toda mi clase, mientra que Miguel es de los más bajos, aunque no el más bajo. También le dijeron que pesa 16 kilos y 150 gramos, aproximadamente, lo que está bien teniendo en cuenta su altura.

domingo, 15 de abril de 2012

La protagonista

Ayer me desperté muy pero que muy temprano y lo primero que hice fue levantarme de la cama e ir a la cama de mis padres. Mi papá ya estaba despierto pero mamá aún no. Le dije a papá que tenía muchas ganas de desayunar y papá me dijo si quería ir con él a desayunar a la calle. ¡Me encantaría! Así que mamá se levantó para prepararme la ropa y peinarme, porque papá es un verdadero desastre para peinarme y para elegirme la ropa. Mientras, Miguel seguía durmiendo y mamá, en cuanto salimos por la puerta, volvió a la cama.

Una vez que estábamos en el garaje, dentro del coche, papá me preguntó que qué quería desayunar y yo le dije que churritos, luego me preguntó a qué churrería quería ir y le dije que a la que estaba en el mercado del Boquetillo porque allí, si llamábamos a los abuelos Pepi y Miguel, podrían venir. Los llamamos y vinieron con nosotros a desayunar. ¡Qué divertido! Me encanta comer churritos, pero si además no viene mi hermano y soy la auténtica y única protagonista, todavía me gusta más.

viernes, 13 de abril de 2012

Batidos

Mi padre dice que desde ahora vamos a pasar por un periodo para desacostumbrarnos, o algo parecido, y que ya está bien eso de merendar siempre batidos de chocolate. Dice que desde esta semana que viene cada día vamos a tomar un batido distinto. El lunes tomamos un zumo de melocotón y uvas, el martes un batido de fresa, el miércoles un batido de vainilla y luego vendrá uno de chocolate, pero además dice que algún día vamos a tomar un vaso de leche con una cucharada de azúcar. Nada de batidos ni nada de Colacao, porque dice que es mucho más sano la leche sin nada más.

Esta semana hemos tomado batidos distintos todos los días pero la leche nos la ha perdonado hasta la semana que viene. Espero que se le olvide.

martes, 10 de abril de 2012

La tarde en casa

Ya ha terminado la Semana Santa, ya hemos pasado tres noches en casa de mis abuelos Pepa y Felipe porque mis padres han estado de viaje en el País Vasco, ya hemos vuelto al cole, y ya estamos otra vez con la rutina de levantarnos temprano, de ir andando al cole, de jugar con mis amigas, de comer en el comedor, del inglés por las tardes, de mis padres regañándonos. Vamos que ya ha pasado todo y ha pasado muy deprisa, como casi todo, que llega casi sin darnos cuenta.

Por eso esta tarde, después del inglés, después de la caminata de las seis de la tarde hasta la casa, con la boca seca, los pies cansados y las ganas de hacer pipí, después de reponernos, de merendar, lo que más ganas tenía de hacer era sentarme y disfrutar del sofá y ver los dibujos, aunque mi hermano, no sabe nadie por qué, prefiere ver la tele sentado en la mesa y hay que estar todo el rato diciéndole que se siente en el sofá, aunque yo tampoco me siento mucho en el sofá.

Aquí os ponemos una foto de lo que estábamos haciendo hace quince minutos.

martes, 3 de abril de 2012

¡Santas Vacaciones!

¡Estamos de vacaciones! Sí como escucháis. ¡Estamos de Semana Santa! El viernes fue el último día en el colegio, y ahora, tanto a mi hermano como a mí, nos espera una semana completa disfrutando de los juguetes, de los dibujos y de pasar todo el tiempo no haciendo nada, que también es muy divertido.

La única pena es que ha comenzado a llover y por ahora no hemos podido ir al parque a disfrutar de nuestras bicicletas ni de los parques ni de nada. Todo el rato en casa, salvo el sábado que fuimos a almorzar a casa de los abuelos Pepi y Miguel, el domingo que fuimos a casa de nuestros amigos Daniel y Jaime y el lunes que fuimos a la de la abuela Pepa y Felipe. Y es que nos echan tanto de menos que pasan todo el rato llamando a nuestros padres para que vayamos a sus casas y así puedan vernos.

A nosotros eso de visitar a los abuelos es algo que nos encanta, pues allí somos los verdaderos amos de la casa. Nos dejan hacer casi de todo. Nos dan de comer todo lo que nos gusta y todo lo que queramos y nos cuidan superbien y además muchas veces nos dan regalos. ¡No es genial!