El penúltimo día del año teníamos previsto hacer unas cuantas visitas que ya llevábamos tiempo con ganas de hacer. La primera, y la que mi padre tenía más ganas de hacer, fue visitar el Estadio de La Rosaleda y después el Museo por dentro. ¡Jo, qué grande es el estadio! Hicimos una visita guiada por dentro del estadio, en la que estábamos nosotros cuatro y la guía.
En este blog solía contarles muchas de las cosas que hacíamos mi hermano y yo. Él se llama Miguel y yo Sofía. Ahora hago más o menos lo mismo; pero como ya somos adolescentes, es... algo distinto.
lunes, 2 de enero de 2012
En Málaga... CF
domingo, 1 de enero de 2012
El día de Navidad
El día de Navidad por la mañana temprano, nada más despertarnos, entramos en el salón despacito, para ver si por casualidad Papá Noel nos había dejado alguna cosita, y ¿sabéis qué? Tuvimos mucha suerte y nos trajo algún que otro detalle a casa uno de nosotros. A mis padres Papá Noel les dejó un libro a cada uno y conmigo y con mi hermano todavía fue más atento.
Después papá se acercó a comprar churros mientras mamá preparaba los cafés, el biberón y mi Colacao.
Después teníamos otra de esas grandes reuniones que siempre tenemos en las casas de los abuelos cuando nos reunimos muchos. Este año tocaba en casa de mi abuela Pepa y mi abuelo Felipe. Estuvimos todos menos mi tita Cristina y tito David que estaban en Madrid. Unos vienen y otros van. Mi hermano y yo les echamos mucho de menos. Pero al menos mi hermano Miguel pudo jugar mucho, muchísimo con Daniel, que es con el primo que más juega y con el que más se divierte. También pudimos comprobar que Celia está ya comenzando a dar sus primeros pasos y que me parece que va a ser una gran charlatana como yo.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
El día de Nochebuena
El día de Nochebuena siempre es un día especial, pero para mí este año lo ha sido mucho más.
Por la mañana, a eso de las once, sin que mi hermano Miguelito se enterara, mis Padrinos, MariCarmen y Jose Miguel, vinieron a casa a recogerme y los tres fuimos juntos a por Natalia, que también vino con nosotros. Una vez los cuatro juntos, montamos en coche de padrino y fuimos al Plaza Mayor, para ver una película de cine los cuatro juntos. Vimos una película en tres dimensiones que se llama Arthur Christmas: Operación regalo. ¡Me encantó! ¡Qué bien lo pasamos!Tomamos muchas chucherías, como a mí y a mi prima Natalia nos gusta. Luego comimos en el Burger King. ¡También nos encanta comer hamburguesas en el Burger King! ¡Qué bien lo pasamos los cuatro allí!
Antes de ir a casa de mis padrinos a ver su Belén, nos montamos en un montón de vacas que hay puestas por allí en el Plaza Mayor. ¡Qué bien lo pasamos en casa de los padrinos! ¡Hasta jugamos al escondite! Después me llevaron a mi casa y nada más llegar, casi sin tiempo para contarle a mis padres lo muy bien que me lo había pasado nos dimos un baño y nos preparamos para ir a casa de mis abuelos Pepi y Miguel, que es donde este año pasamos la Nochebuena.
Yo no tenía mucha hambre pero había muchísima comida por toda la mesa. Miguel sí que se puso tibio de comer y como siempre el que se puso tibio fue mi padre. ¡Ese sí que come!
domingo, 25 de diciembre de 2011
Madrid tercer día
Para nuestro tercer y último día en Madrid también desayunamos en el hotel. ¡Qué buenos que estaban lo churros madrileños! ¡y los zumos! Y justo después, sin perder nada de tiempo, fuimos a ver la Casa Museo de Lope de Vega, que una casa muy antigua y muy grande donde vivía Lope de Vega, que también, como Miguel de Cervantes, era escritor. Mamá y papá se quedaron en la entrada porque mamá se encontraba algo mareada y decidió mejor quedarse en la puerta, mientras que tita Mª José, Francisco, Miguelito y yo entramos a visitar la casa.
Por el camino nos hicimos unas fotos junto a una escultura de un oso y un árbol, que por lo visto es un madroño. A pesar de ser domingo por la mañana temprano, todo volvía a estar repleto de gente por todos lados. Volvimos de El Corte Inglés con el regalo y ya comenzábamos a tener hambre, así que volvimos al Mercado de San Miguel, que tenía unas tapas muy buenas y muy ricas y además estaba muy bonito con toda la decoración de Navidad. Después de allí cogimos una mesa en un restaurante por la zona antigua de Madrid, que no parecía tan antigua. Comimos otra vez tapeando y volvimos al hotel para recoger nuestras maletas.
Tirando de las maletas dimos un largo paseo por el Paseo del Prado, que es un camino que pasa por delante del Museo del Prado y que llega hasta la estación de Atocha, que es desde donde salía nuestro tren superrápido llamado AVE de vuelta hasta casa.
Al llegar a Málaga recogimos nuestro coche, que tanto eché de menos en las caminatas por Madrid, y de camino a casa fue imposible no dormir en nuestro coche con los asientos tan cómodos.
Al llegar a casa nos espabilamos, nos dimos un baño y cenamos con los abuelos Pepi y Miguel que vinieron a vernos. Estábamos muy cansados pero aguantamos un poquito más para pasar más tiempo con los abuelos.
Así acabó uno de los fines de semanas más intensos de nuestras vidas, que al principio no tenía ganas de repetir pero que ya me están volviendo otra vez.
viernes, 23 de diciembre de 2011
Madrid segundo día
Unas de las mejores cosas que tenía el hotel era el desayuno. En el desayuno había unos churros muy raros, que aunque sabían a churros, eran muy distintos a los que tomamos normalmente en Fuengirola. Eran chiquititos, y además los servían fríos, y tenían forma de lazo, pero estaban buenos. Se llaman churros madrileños. Luego también había Colacao, zumos de varios sabores. ¡Cómo me puse de zumos! También había tortilla de patatas y pan de varios tipos y formas, bizcochos y algunas piezas de bollería.
Después de desayunar subimos a la habitación para recoger la ropa de abrigo y hacer algo de pipí antes de ir a empezar a descubrir Madrid. Muy cerquita de nuestro hotel está el Barrio de las Letras, que es un barrio donde vivieron muchos escritores hace mucho tiempo. Una de esas casas era la casa de Cervantes, que es el mismo escritor por el que han puesto el nombre a mi colegio. Y cerca estaba también la Casa-Museo de Lope de Vega, y también las casas de Quevedo, o Calderón de la Barca. Al final nos acercamos para pedir cita para visitar la Casa- Museo de Lope de Vega para el día siguiente.
Volvimos al metro y nos dirigimos al centro de Madrid, a una estación que se llama Callao. ¡Jo, cuánta gente estábamos allí! Después bajamos por una calle en la que había más personas que suelo hasta la Puerta del Sol y Miguelito se volvió a quedar dormido. ¡Era la segunda vez en su vida en la Puerta del Sol, y la segunda que estaba dormido y no la vio! Pasamos por la Plaza Mayor, y hasta el Mercado de San Miguel, que estaba abarrotado.
Al final comimos donde yo quería, en Burger King. ¡Qué ricas las hamburguesas! Después para bajar la comida, fuimos a la Plaza de la Villa, y después por la Catedral de la Almudena, y el Palacio Real, la Plaza de Oriente y por la calle Arenal hasta la Puerta de Sol, donde esta vez, a la tercera, Miguelito estaba despierto por fin. Vimos un montón de personajes de Disney que estaban allí para recibir a los niños y hacerse una foto. ¡Qué emocionante!
D
Ellos se fueron al concierto pero nosotras y Miguel fuimos a cenar a la plaza de Santa Ana, cerquita del hotel y después a dormir que buena falta nos hacía.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Madrid primer día
Aparcamos el coche en un hotel en Málaga, muy cerquita de la estación de trenes, donde pasaría todo el fin de semana mientras nosotros estuviésemos en Madrid. Desde el hotel fuimos a la estación de María Zambrano desde donde saldría nuestro tren hacia Madrid. Era un tren muy, muy rápido, a más de trescientos kilómetros por hora, que aunque yo no sé mucho, papá dijo que era el doble de rápido de cuando vamos en nuestro coche. Es un tren tan rápido que lo llaman AVE, porque parece que vuela.
Dentro del tren luego no parece que vaya tan rápido, aunque sí es cierto que el tiempo pasa rápido. Mis padres trajeron unas ceras de colores y unos cuadernos nuevos para pintar y lo pasamos muy bien. No nos movimos de nuestros asientos, salvo las veces que fuimos al servicio, que no fueron pocas: tres veces Miguel y tres veces yo. Y es que ir al baño era muy divertido.
Cuando llegamos a Madrid era ya de noche y hacía mucho frío. Muchísimo. Pero nuestros padres nos habían traído guantes, y gorros y bufandas y mucha ropa de abrigo. Nos montamos en un taxi que nos llevó directamente al hotel.
La habitación era muy divertida, y había una cama donde Miguel y yo íbamos a dormir juntos. ¡Qué calentitos! Al momento llegaron tito Francisco y tita María José, que estaban en su habitación esperando que llegáramos porque ellos como no tenían colegio pudieron irse por la mañana.
Salimos a comer a una plaza que había junto al hotel donde había muchos restaurantes. Se llama la Plaza de Santa Ana, y en el primer sitio que nos llamó la atención y había mesa libre entramos. Comimos bien y Miguel, que ya estaba muy cansado, se quedó frito en su carro en el mismo restaurante. Yo quería volver al hotel pero mis padres me dijeron que habíamos ido a Madrid para visitarla, y no para estar encerrados en la habitación del hotel.
Después del restaurante dimos un paseo hasta la Plaza Mayor, pero antes, para poder coger energías, me comí un donut de chocolate que estaba riquísimo. Desde la Plaza Mayor, bajamos por la Calle Mayor hasta la Puerta del Sol, donde había muchísimas personas y todo estaba muy bonito y decorado de Navidad. Miguel no vio nada de esto porque ya llevaba un buen rato dormido. Volvimos al hotel para reponer energías para el día siguiente.
domingo, 18 de diciembre de 2011
De turismo en ...
Este fin de semana ha sido un fin de semana maravilloso. Mis padres, mis tíos Mª José y Francisco, mi hermano Miguel y yo hemos ido de visita turística a una ciudad muy grande. Una de las más grandes si no la más grande de España. Una ciudad donde las calles son muy anchas, donde hay muchos museos y muchas esculturas y también muchas fuentes. Donde llega un tren que va rapidísimo y directamente desde Málaga, y donde hay muchísimos restaurantes y plazas. Pero donde sobre todo hay mucha, mucha gente.
Hoy estoy muy cansada y todavía casi no me ha dado tiempo a descansar, por eso, hoy sólo os pongo una foto, que ya en los próximos días os cuento más.
Os pongo una foto de todos nosotros en la Plaza Mayor. Una plaza grandísima en la que siempre había muchísima, pero muchísima gente.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Los juguetes favoritos
Mis padres dicen que cuando venga Papa Noel, o los Reyes Magos y vean la gran catidad de juguetes que tenemos en casa, posiblemente decidan volverse para atrás y darle los juguetes que eran para nosotros a alguien que los necesite más. Fue decirme eso y entrarme unas ganas horribles de deshacerme de algunos juguetes que tengo.
Mi hermano no opina lo mismo. No sé si es que no se entera o es que le da igual, pero cada vez que elijo un juguete para que mis padres se lo den a alguien que lo necesite más que nosotros, entonces, se pone como un loco, diciendo que no, que ese es suyo y cosas así.
Tiene juguetes a los que no ha mirado en mucho tiempo, pero en cuanto mis padres lo cogen y lo echan en una bolsa, en ese momento, pasa a ser su juguete favorito. Estamos apañados con él, como no cambie de parecer pronto, no vamos a recibir ningún regalo de Navidad, y todo va a ser por su culpa.
Mi hermano no opina lo mismo. No sé si es que no se entera o es que le da igual, pero cada vez que elijo un juguete para que mis padres se lo den a alguien que lo necesite más que nosotros, entonces, se pone como un loco, diciendo que no, que ese es suyo y cosas así.
Tiene juguetes a los que no ha mirado en mucho tiempo, pero en cuanto mis padres lo cogen y lo echan en una bolsa, en ese momento, pasa a ser su juguete favorito. Estamos apañados con él, como no cambie de parecer pronto, no vamos a recibir ningún regalo de Navidad, y todo va a ser por su culpa.
lunes, 12 de diciembre de 2011
El mandril
Estaba mi padre sentado en la mesa charlando con su amigo Miguel, recién terminado los postres y en eso que mi hermano Miguelito estaba intentando tomarse el helado, y se veía a las claras que la iba a liar y manchar todo aquello que estuviese a menos de un kilómetro a la redonda, así que papá decidió sentarlo sobre sus rodillas y darle las cucharadas del helado de turrón él mismo. Todos habíamos comido ya, pero Miguelito que es algo nervioso tardó un poco más que el resto en comenzar a tomarse el helado.Cuando papá le decía a Miguelito que abriera la boca, le pedía que la abriera bien grande y Miguelito la abría todo lo que podía. Ponía la boca muy, muy grande. Entonces papá, al verlo, le dijo que parecía un mandril -ese mono que es muy feo y abre mucho la boca (como el de la foto)- y Miguelito movió la cabeza afirmativamente. Papá le preguntó si sabía lo que era un mandril, y Miguelito volvió a mover la cabeza diciendo que sí, entonces papá, sorprendido de lo que Miguelito decía que sabía le preguntó que qué era un mandril. Y Miguelito, ni corto ni perezoso dijo que de España, del Málaga y del Mandril. Ja, ja ,ja... ¡cómo se rieron todos!
Dice mi madre que mi padre le tiene hecha un limpieza de cerebro tan grande a Miguelito que ya todo lo relaciona con lo mismo.
Dice mi madre que mi padre le tiene hecha un limpieza de cerebro tan grande a Miguelito que ya todo lo relaciona con lo mismo.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Los adornos navideños
Ya estamos de lleno en fechas navideñas, y por eso, en casa, ya hemos realizando algunos preparativos. El jueves pasado colocamos todos nuestros adornos de Navidad por la casa, y en serio os digo que está preciosa.
Además del árbol y del Belén ponemos más adornos por la casa. Uno en la misma puerta para que se vea claro que dentro estamos en Navidad.
Todo es muy bonito y navideño, pero lo que más ilusión me ha hecho colocar es una bandeja de papá Noel en el que he colocado un montón de bombones de chocolate. ¡Me encanta que esté a mi alcance! ¡Le he prometido a mis padres que cuando me vaya a tomar uno se lo voy a decir! Aunque de verdad que no sé si podré cumplirlo siempre.
martes, 6 de diciembre de 2011
Todo cerrado
Hoy martes ha sido fiesta y desde primera hora de la mañana mi hermano y yo hemos decidido que había que aprovecharlo. Por eso nos despertamos bien temprano y fuimos a meternos en la cama de nuestros padres, que aunque estaban tranquilitos rápidamente se espabilaron.
La primera decisión que tomamos fue vestirnos rápido e irnos a desayunar a la calle. Fuimos a la churrería de Pepe, nuestro vecino, donde siempre nos atienden muy bien. Todos comimos churros y algunos los mojamos en chocolates y otros en azúcar. ¡Qué ricos que están!
Desde allí fuimos a El Corte Inglés porque mis padres querían comprar algunas cosas para la Navidad, pero resultó que estaba cerrado, como también el Mercadona, y el Dani, y el Euromarket. Todos estaban cerrados. A mi padre se le ocurrió la idea de ir al Carrefour Los Patios, que aunque sospechaba que también estaría cerrado, al menos, muy cerca hay un parque que podría ser muy divertido.
¡Qué bien que estaba cerrado! ¡Y qué divertido era el parque! Tenía un tobogán bien largo y con curvas, muy pero que muy rápido, pero mejor lo comprobáis en el vídeo. Era tan rápido que como no te quitaras pronto el que venía detrás te daba un buen golpe.
La primera decisión que tomamos fue vestirnos rápido e irnos a desayunar a la calle. Fuimos a la churrería de Pepe, nuestro vecino, donde siempre nos atienden muy bien. Todos comimos churros y algunos los mojamos en chocolates y otros en azúcar. ¡Qué ricos que están!
Desde allí fuimos a El Corte Inglés porque mis padres querían comprar algunas cosas para la Navidad, pero resultó que estaba cerrado, como también el Mercadona, y el Dani, y el Euromarket. Todos estaban cerrados. A mi padre se le ocurrió la idea de ir al Carrefour Los Patios, que aunque sospechaba que también estaría cerrado, al menos, muy cerca hay un parque que podría ser muy divertido.
¡Qué bien que estaba cerrado! ¡Y qué divertido era el parque! Tenía un tobogán bien largo y con curvas, muy pero que muy rápido, pero mejor lo comprobáis en el vídeo. Era tan rápido que como no te quitaras pronto el que venía detrás te daba un buen golpe.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Mi nueva bata
Ahora cada día, al terminar del baño, estoy deseando salir y secarme para colocarme mi bata nueva de Minnie y mirarme en el espejo.
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